domingo, 17 de enero de 2016

NI TRASVASE NI CONCESIÓN, SOLO VIDA


 Río Arevalillo un año que tenía corriente.

NI CONCESIÓN NI TRASVASE, SOLO VIDA
Texto: Luis José Martín García-Sancho.
 
Un sistema natural sobreexplotado es aquel del que se extrae más de lo que puede producir.
Si de un sistema natural, pongamos un acuífero, se bombean 94 hectómetros cúbicos al año, siendo el recurso disponible 72 hm3, y siendo el retorno anual tan solo de 38 hm3, se puede decir que está sobreexplotado, pues solo retorna una parte muy pequeña de que se saca y el nivel de la capa freática irá decreciendo año tras año.
Este ejemplo no es inventado, corresponde al acuífero de los Arenales del que nos abastecemos una buena parte de los municipios de nuestra comarca y de otras vecinas con las que compartimos esta gigantesca, pero limitada, bolsa de agua subterránea, tal y como se puede comprobar en la siguiente tabla perteneciente a un estudio realizado por la Confederación Hidrográfica del Duero para la elaboración del Plan Hidrológico.
tabla 50. Valoración del estado cuantitativo de las masas de agua subterránea
Esta sobreexplotación acarrea ciertas consecuencias:
1.- Descenso del nivel de la capa freática que, por tanto, estará cada vez más profundo.
2.- Mayor coste en la extracción de las aguas subterráneas ya sea para usos agrícolas: regadíos, o humanos: agua de boca. Ya que cada vez se encuentra a mayor profundidad.
3.- Desaparición de aguas superficiales, ya sean ríos, arroyos y manantiales o zonas húmedas como lagunas, lavajos, bodones y charcas.
4.- Contaminación de acuíferos: sea de forma natural por el aumento de la concentración de arsénico ante la disminución del nivel de la capa freática, o inducida por los usos agropecuarios, sea en forma de abonos nitrogenados o de los purines resultantes de las explotaciones ganaderas. En ambos supuestos se puede provocar el aumento en la concentración de derivados del nitrógeno, nitratos o nitritos, en las aguas subterráneas lo que las convierte en no potables.
5.- Disminución de la diversidad ecológica al desaparecer espacios naturales acuáticos. Lo que supone la pérdida a nivel local de varias especies de fauna y flora relacionadas con el agua.
6.- Desaparición de los aportes de arenas y limos necesarios para la fertilidad de los suelos que antes eran depositados de forma natural en cuencas de ríos o lagunas con las crecidas periódicas de las mismas.
Poza  de aguas permanentes que se formaba en la pradera de los huevos en el río Arevalillo
 
Está más que comprobado que toda el agua captada por el acuífero superficial beneficia al profundo, de la misma manera que toda el agua extraída del acuífero profundo perjudica al superficial. Por eso en acuíferos sobreexplotados se produce la lenta pero constante desaparición de las corrientes superficiales de agua, sean ríos, arroyos o manantiales o, también, la desaparición o desecación de áreas inundables, es decir humedales: Lagunas, lavajos, bodones o charcas. Zonas estas últimas por donde se producía la descarga natural de los acuíferos, hoy en día prácticamente inexistente o relegada únicamente a periodos excepcionalmente lluviosos.
En el recuerdo de todos está aquel río que hace años corría y ahora no, esas frondosas riberas llenas de flora y fauna, esas pozas de aguas permanentes hoy desaparecidas donde había peces y cangrejos durante todo el año, o esas lagunas repletas de parros escondidos entre eneas, juncos o carrizo. Una gran parte de estas zonas ligadas al agua, ahora no son más que un recuerdo de lo que fueron.
Existiendo, como existe, una infraestructura hidráulica como la balsa de Nava de Arévalo que tiene un desagüe en el río Arevalillo, soltar agua a este río no tiene mayor complicación que la de abrir un grifo. De hecho de forma puntual, años atrás, ya se ha soltado agua desde esta balsa para regadío.
Desagüe que tiene la balsa de Nava de Arévalo al río Arevalillo.
 
Por lo tanto dotar al río Arevalillo de un caudal ecológico permanente es posible, es beneficioso, es necesario y, además, no entraña ninguna dificultad, más que la de tener la voluntad de hacerlo.
Me extraña mucho que haya voces medio oficiosas medio oficiales, incluso desde el ayuntamiento de Arévalo o desde la Confederación Hidrográfica del Duero, que digan que el caudal ecológico solicitado para el río Arevalillo no es tal sino que es un trasvase o que se trataría de una concesión de agua.
Ni una cosa ni la otra, a ver si se aclaran: Lo que se ha solicitado para el río Arevalillo desde la asociación la Alhóndiga de Arévalo es un caudal ecológico, es decir, dotar a un río de una corriente mínima de agua de forma permanente.
Bien, un trasvase es llevar agua de una cuenca a otra. En ese caso, el río Arevalillo pertenece a la subcuenca del Adaja, el agua de la balsa de Nava de Arévalo lo traen del río Adaja, concretamente, desde la presa del Batán a través del canal de las Cogotas y, por tanto, el agua del Adaja que se suelta en el Arevalillo desde la balsa de Nava de Arevalo, acaba en el Adaja en el paraje conocido como la Junta, justo debajo del castillo de Arévalo: No hay trasvase.
Río Adaja con su caudal regulado desde la presa del Batán.
 
Tampoco se puede ni se debe considerar concesión de aguas, no tiene ningún sentido. Una concesión se da  cuando se va a explotar el agua con algún fin, por ejemplo, a un Ayuntamiento porque va a cobrar a los particulares el agua que utilizan en sus casas, a un agricultor porque va a regar sus cultivos, a una industria minera porque va a lavar las gravas o las arenas extraídas; es decir se otorga la concesión con fines recaudatorios porque el agua concedida procurará un servicio o un beneficio y eso debe tener un coste para el usuario. Pero en este caso el agua que se solicita es para la recarga del acuífero, para mejorar la calidad de vida de la comarca, aumentar la biodiversidad de las riberas y beneficiar al turismo en enclaves tales como el parque fluvial de Arévalo y, por tanto, si una corriente de agua beneficia al bien común, a la colectividad, no tiene ningún sentido llamarla concesión, ni que el peticionario pague por ello ya que, si esto fuera así, todos los municipios que posean en su término municipal una corriente de agua regulada por cualquier tipo de infraestructura hidráulica deberían pagar por ello: absurdo, ¿verdad?
También estas voces medio oficiosas medio oficiales, vienen a decir que con el caudal ecológico solicitado para el río Arevalillo se robaría el agua a los agricultores del regadío de las Cogotas, que el agua soltada al Arevalillo amenazaría a sus cultivos.
Rotundamente falso, nada más lejos de la realidad ni de la intención de esta solicitud. Se pide agua adicional para soltarlo desde la balsa, no que el agua soltada se reste de la que se utiliza para el regadío. De tal manera que si los regantes necesitan diez y el río uno, en la balsa se deben meter once.
Además, como se sabe, el río Adaja tiene un caudal regulado desde la presa de las Cogotas y desde la presa del Batán, aguas abajo de esta. En caso de escasez sería tan fácil como que el agua que se suelta al Adaja, para dotarle de un caudal ecológico y abastecer a municipios situados aguas abajo, se reparta entre el propio río Adaja y el río Arevalillo a través del canal de las Cogotas, tal y como se solicita, porque esta agua vuelve al Adaja en Arévalo y pueblos situados aguas abajo, como Medina u Olmedo, no saldrían perjudicados ya que contarían con la misma cantidad de agua.
Con este caudal ecológico aumentaría claramente la superficie de recarga del acuífero de los Arenales, como ya se ha dicho antes, con problemas de sobreexplotación y contaminación, lo que haría que mejorara sensiblemente.
Pero de todas maneras, no entiendo qué problema hay en que se suelte agua al río Arevalillo, se quiera llamar como se quiera llamar, ¿dónde está el problema?
Yo personalmente no veo ningún problema y sí muchos beneficios, estos son algunos de los más evidentes:
Laguna de El Oso, hábitat que saldría favorecido por la recuperación del acuífero.
 
- Aumento del nivel de la capa freática.
- Mejora sustancial en la calidad de las aguas para el suministro de bastantes pueblos de la comarca, ahora con problemas de contaminación por arsénico o nitratos.
- Menos coste para extraer el agua a menor profundidad lo que beneficia a la agricultura de regadío.
- Recuperación de corrientes de agua como ríos, arroyos y manantiales.
- Recuperación de humedales como lagunas, lavajos o charcas.
- Aumento de la biodiversidad, ya sea de la flora con el incremento de diversas especies de árboles y arbustos, o la fauna con la recuperación de peces, anfibios, reptiles, aves, mamíferos o invertebrados desaparecidos desde hace años por la falta de agua.
- Diversificación de la oferta turística ya que se recuperan espacios que pueden suponer para la comarca un aliciente turístico más como, por ejemplo, el parque fluvial de Arévalo que ganaría de forma notable con el agua corriendo por el río Arevalillo.
Dejando clara la verdadera intención del caudal ecológico y que no se pretende robar el agua a nadie, ni se pretende hacer negocio con él, ni pasarlo a otra cuenca fluvial y vistos todos los beneficios que acarrearía, ¿hay alguien que me pueda decir un solo inconveniente?
Sinceramente, creo que si se concede un caudal ecológico para el río Arevalillo, la vida de la comarca en su conjunto saldría ganando.
Conviene recordar que el agua no tiene dueño.

En Arévalo, a 17 de enero de 2016

Fotos: Pepe Rodríguez y Luis J. Martín

domingo, 10 de enero de 2016

EL SAPO DESPISTADO



Inagen invernal del río Adaja (3/01/2016)
 
En poco más de un semana he comprobado cuatro hechos inusuales:
- El veintinueve de diciembre, mientras paseaba con Ana por  las cuestas de Foronda algo que se arrastraba por el suelo llamó nuestra atención. Era un sapo común que intentaba encaramarse al pequeño murete sin conseguirlo dando, para ello, continuos pero torpes saltos. Le toqué con la punta del pie, comenzó a segregar un líquido viscoso que puede resultar bastante urticante.
Como durante el día había hecho muy buena temperatura y ya llevábamos varios días así, seguramente el reloj biológico del anfibio le había jugado una mala pasada y había confundido tantos días de clima benigno con la primavera. Las estrellas y el cielo raso indicaban temperaturas bajo cero durante la madrugada así que mal le iba a ir a aquel animal como no encontrase pronto refugio. Así que le cogí cuidadosamente con un pañuelo y le arrojé a las cuestas, al otro lado del muro, entre un grupo de cambroneras donde podría conseguir refugio bajo tierra. Una vez que le solté lamenté no haberle hecho una foto.
- El tres de enero, después de dar un paseo con mi hija María y su perra Noah por la senda fluvial del Arevalillo llamó nuestra atención una malva silvestre en plena floración en la explanada del castillo. Nunca hasta entonces había visto florecer a esta planta en pleno invierno ya que lo hace durante la primavera e, incluso, en verano. La estuve haciendo algunas fotos pero el aire intenso agitaba las flores y las hojas de la malva así que quedó algo movida.
Malva silvestre (3/01/2016)

- Al día siguiente, mientras paseaba a Noah por la mañana pronto, vi el murete de las cuestas de Foronda lleno de lo que parecía barro o suciedad. Pero una observación más minuciosa me hizo comprobar que lo que parecían virutas de barro en realidad eran caracoles minúsculos, de medio centímetro de diámetro, y algunos de ellos estaban unidos en lo que parecía ser una cópula. Los hice una foto con el móvil. Nunca había visto tantos caracoles juntos, se podían contar por millares y en pleno invierno. Solo las temperaturas benignas de los últimos días les pudo hacer salir en semejante cantidad con intenciones reproductoras.
Caracoles en la cuesta de Foronda (4/01/2016)
 
- Cada día, después de cerrar la tienda por la mañana, suelo tomarme un chato con Ana en alguno de los bares de la plaza, una sana costumbre heredada de mi abuelo y de mi padre y que antes estaba más generalizada entre los comerciantes de la plaza. Normalmente nos suele acompañar mi primo Julio y, a veces, su hermano Jaime. Pues bien, el siete de enero, mientras esperábamos Julio y yo a que Ana saliera de su trabajo, una mariposa recorrió los soportales de la plaza con su característico vuelo zigzagueante. Nunca había visto ese tipo de mariposa en pleno invierno. Comentamos lo loco que está el tiempo y como engaña a plantas y animales, Julio dijo que había visto en la tele que los almendros habían empezado a florecer a últimos de diciembre en el sureste español, cuando lo normal por allí es que lo hagan en febrero.
Estos cuatro hechos, aislados, seguramente no signifiquen nada pero unidos en el tiempo, en conjunto, se podrían considerar mensajes de la naturaleza que nos está intentando decir que algo está cambiando en el clima y que afecta al comportamiento de los seres vivos.
¿Seremos capaces de interpretar a tiempo lo que la naturaleza nos está intentando decir?, o seguiremos pensando que cuatro ecologistas histéricos intentan alarmar a toda la humanidad con falacias e invenciones.
Aunque siempre podremos hacer lo que hemos hecho hasta ahora: no prestar atención, mirar para otro lado.
Y si es así, ¿qué pensarán nuestros nietos de nosotros?
 
Arévalo a diez de enero de 2016
Luis José Martín García-Sancho

 
 

martes, 29 de diciembre de 2015

ARUTAN

Puente de Valladolid sobre el río Adaja en Arévalo, Ávila

Texto y fotos: Luis José Martín García-Sancho

- Queremos agradecerle el que se preste a esta entrevista para La Llanura. ¿Suele firmar sus artículos con el seudónimo de Arutan?

- Tutéame, por favor. Hace ya bastantes años que adquirí esa costumbre. Tal vez sea el recuerdo de un tiempo en que no se podían decir ciertas cosas abiertamente.

- Y, ¿por qué Arutan?

- Si lo lees al revés, lo sabrás.

- ¡Ah, es verdad!, no había caído. ¿Siempre has sido ecologista?

- Se da demasiada importancia a las etiquetas. Supongo que sí, aunque si te soy sincero, a estas alturas, me importa poco lo que soy o lo que fui. Siempre me he comportado como una persona curiosa, ávida de estudiar lo que me rodea. Sencillamente, aprendo de la naturaleza. Si queréis encasillarme, ponedme la etiqueta de aprendiz.

- Pero la curiosidad por sí sola sirve de poco. En tus escritos has sabido trasmitir lo que aprendías de la naturaleza y criticar a una sociedad que vive de espaldas a ella.

- Bueno, digamos que lo he intentado. Aunque, a la vista de los resultados, con pobres logros. Nuestra clase política, nuestra sociedad en general, vive de espaldas a la naturaleza. El caso es que cada cuatro años se les llena la boca con lo que denominan medio ambiente pero, a la hora de la verdad, pasa el tiempo y de lo dicho, nada. En mis escritos he procurado mostrar lo que tenemos, lo que tuvimos y, por tanto, lo que podemos perder. Pero la triste verdad es que los temas medioambientales siempre se ponen en el último lugar de la fila. Cuando falla el presupuesto siempre es el primer sitio en el que meten la tijera.

- Tal vez, ¿cuestión de prioridades?

- ¿Cuál es la principal prioridad del ser humano?: Vivir. Y, ¿Qué es lo que nos permite vivir?: La naturaleza. No te quepa duda. Es curioso, tenemos la certeza de que el trabajo, la vivienda, la salud, la educación son prioritarios en nuestra sociedad del bienestar, y lo son, qué duda cabe, pero, por otro lado, las ciudades que más dinero han invertido o invierten en medio ambiente, es decir en cuidar la naturaleza, son las que mejor calidad de vida tienen en todos los índices socioeconómicos. Esas ciudades tienen menos paro, mejores viviendas sociales, son más sanas y más cultas en el más amplio sentido de la palabra. Por lo tanto, estos índices deberían dar la vuelta a la tortilla a todos aquellos que piensan que el medio ambiente es un asunto secundario. Por la sencilla razón de que cuidando nuestra naturaleza vivimos mejor, tenemos mayor atractivo y biodiversidad, lo cual siempre es positivo.

- ¿Cuáles son esas ciudades y en qué consiste la inversión en medio ambiente?

Podría hablarte de ellas largo y tendido, de Estocolmo, Hamburgo, Nantes, Copenhague, Bristol, Liubliana o, para quedarnos más cerca, Vitoria-Gasteiz, todas ellas con unos índices socioeconómicos envidiables, pero creo que sería excesivamente largo. Si te parece, puedo decirte lo que se puede hacer en Arévalo y su Tierra para que mejore o no se deteriore más la naturaleza. En primer lugar, dejar claro un concepto: cuidar nuestro medio ambiente proporciona puestos de trabajo y mejora nuestra calidad de vida, debemos verlo así. Muchas ciudades están creando un cinturón verde a su alrededor como una inversión de futuro en turismo, esparcimiento, ocio… Pues bien Arévalo tiene ese cinturón verde pero vive de espaldas a él. No necesita inventarlo, no necesita crearlo, siempre lo ha tenido pero no sabe verlo.
Cinturón verde de Arévalo, Cuestas de Foronda en el río Adaja.

- ¿Te refieres a los ríos?

- Eso es, Arévalo vive de espaldas a sus ríos. Me extraña la ceguera que han mostrado todas las corporaciones municipales a lo largo de la historia para no verlo pues con una intervención muy pequeña, mínima, se pueden acercar el Adaja y el Arevalillo a la ciudad para disfrute de arevalenses y admiración de visitantes. Observar el bello casco antiguo desde el valle de los ríos es un aliciente turístico más con el que cuentan muy pocas ciudades, porque estás viendo al mismo tiempo arte, historia y naturaleza, en una palabra: patrimonio en el más amplio sentido. Por ejemplo, la visión del puente de Medina desde el lecho del río Arevalillo debería ser visita obligada para propios y extraños, pues la espectacularidad y grandiosidad del monumento desde este punto de vista aumenta considerablemente. Puedes sentir el aire entre los sauces, oír el reclamo del petirrojo, mientras admiras una construcción gigantesca hecha con materiales de la naturaleza tan humildes como la arena, la arcilla y la cal.

- Entonces, ¿las riberas deberían ser una calle más de Arévalo?

No, no, por favor. El hecho de que se hagan accesibles y transitables no implica que sean urbanizadas. Gran error urbanizar espacios atractivos o valiosos, porque dejan de serlo: Arévalo está creciendo hacia el sur comiéndose los pinares sin haber agotado las posibilidades constructivas del norte. En una comarca tan deforestada no se debería destruir ni una sola hectárea arbolada. La idea es acercar la naturaleza a la ciudad, no alejarla. Que la ciudad cree espacios naturales, en lugar de destruirlos. Todo lo contrario a lo que se está haciendo en Arévalo y en el corredor del Adaja donde proyectos destructores del bosque son autorizados, cuando no promovidos, por una administración que debería cuidar de ellos y evitar su deterioro por el bien de todos.
Viales en el pinar de Villanueva de Gómez

- ¿Te refieres a la urbanización de Villanueva de Gómez?

- Sí, entre otros proyectos. Afortunadamente la justicia ha parado lo que no debería haber autorizado el poder ejecutivo: la destrucción de un bosque en una comarca casi sin bosques y con problemas de agua. En este caso, la intervención ecologista ha sido decisiva, una labor necesaria aunque muchos les acusen de ir contra el progreso, cuando preservar bosques para el futuro es asegurar el clima, el aire, el agua: LA VIDA.
En Arévalo, enero de 2015.
Publicado en el nº 68 de La Llanura de Arévalo en enero de 2015.
Enlaces relacionados:
- En el bosque herido:
http://arevaceos.blogspot.com.es/2013/11/en-el-bosque-herido.html

sábado, 26 de diciembre de 2015

El SUEÑO DE ANA



Ana la susurradora 


El sigueinte texto es el primer final de mi novela "Por la Senda de Tumut. La noche de Jara".

Antes de su publicación decidí cambiar el último capítulo, por lo que este texto quedó inédito:


"Hoy he soñado con hombres oshacu exterminando a sus hermanos ucusus por no querer compartir con ellos esta tierra en la que nos encontramos desde la noche de los tiempos. He soñado con belfones que decían querer dominar la tierra, cuando todos sabemos que no podemos dominar lo que no nos pertenece o aquello que jamás podremos abarcar. Esto es imposible, ninguno de nosotros podrá jamás parir o engendrar a su madre. La tierra no es nuestra, nosotros somos de la tierra.
Por la senda de Tumut. Dibujo de Luis J. Martín

         He soñado con hombres como nosotros que hacían daño a su madre, la tierra. Que construían grandes y altas cabañas de roca y barro. Que sus hogueras eran tantas y tan grandes y producían tanto humo que hacían el aire irrespirable, como cuando haces fuego en el fondo de la cueva. Que tal cantidad de humo nublaba a nuestro padre, el sol, que tenía que brillar con tal intensidad para acariciar cada día a su compañera, la tierra, que producía enormes incendios que convertían el bosque de la vida en brasas y la hierba fresca en polvo.
         He soñado que casi todos los animales se morían por no tener qué comer o se marchaban a lugares lejanos donde el hombre no pudiera hacerles daño. He soñado que estos hombres ensuciaban el agua de los ríos y lagunas arrojando en ellos todo tipo de inmundicias y los peces flotaban asfixiados. He soñado que estos ríos y arroyos de aguas cristalinas eran envenenados y los hombres que bebían de ellos morían con fuertes dolores.
         He soñado con hombres que acababan con todos los animales de la tierra, con todas las aves del cielo, con todos los peces del agua. Hombres que acababan con todos los árboles del bosque. Hombres que envenenaban la llanura, la hierba, las aguas y luego exigían comida, bebida, aire fresco. Que se iban buscando otro lugar donde el sol no abrasara los campos, donde los animales pastaran tranquilamente y repetían la misma destrucción, la misma masacre.


         He soñado que este hombre no aprendía de sus equivocaciones, al contrario, imponía sus mismos errores a las gentes de otros lugares que vivían en paz y armonía con su madre, la tierra.
         He soñado que aquellos hombres que destruían todo a su paso tenían lanzas más poderosas que el trueno con las que mataban a todos los animales y se mataban entre ellos, sin motivo alguno. He visto hombres que querían dominar a sus hermanos. He visto que algunos hombres se intentaban revelar contra esa dominación, contra esta destrucción y eran eliminados, matados, masacrados con sus lanzas del trueno.
         Luego me he despertado, me he dado cuenta de todo lo que he soñado y me he reído de lo absurdo y estúpido que resulta este sueño.
         ¿Qué hombre es capaz de matar a todos los clanes de una región y acabar con toda la caza?
         ¿Qué hombre es capaz de acabar con todos los árboles del bosque de la vida?
         ¿Qué clase de hombre es capaz de envenenar el agua del que bebe?
         ¿Qué clase de hombre puede acabar con lo que le permite vivir?
         Amanece.
         La noche de Jara llega a su fin."

Fragmento inédito de La Noche de Jara (de Luis J. Martín)
Portada de la novela






viernes, 18 de diciembre de 2015

SOLICITUD DE CAUDAL ECOLÓGICO PARA EL AREVALILLO

Texto y fotos Luis J. Martín



El 16 de junio de 2010 La Alhóndiga, Asociación de Cultura y Patrimonio de Arévalo, solicitó a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) un caudal ecológico para el río Arevalillo y protección para las zonas de recarga del acuífero de los Arenales.
Esta es la solicitud tal y como se remitió a la CHD y de la que aún no tenemos ninguna contestación afirmativa o negativa.



Esta sería la imagen del río Arevalillo con un caudal ecológico
Esta es su imagen actual
SOLICITUD AL PREISDENTE DE LA

CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DEL DUERO

(C/ Muro, 5 47004 Valladolid)

D. ……………………………., mayor de edad, con D.N.I. número ……………….., actuando en representación de la asociación………………………………,con domicilio a efecto de notificaciones en la calle …………………. nº …., de………..…………. (C.P. …………….); ante usted comparece y respetuosamente

EXPONE:

Los objetivos ambientales para las zonas protegidas consisten en cumplir las exigencias de las normas de protección que resulten aplicables en cada caso, y alcanzar los objetivos ambientales particulares que en ellos se determinen. En estas zonas los objetivos no pueden ser objeto de prórrogas o de objetivos menos rigurosos.

Como cumplimiento del artículo 6 de la Directiva Marco del Agua se realizó un avance del Registro de las Zonas Protegidas, que deberá incluirse en el PHD, existentes en la demarcación. Las zonas protegidas son aquellas que han sido declaradas objeto de una protección especial en virtud de una norma comunitaria específica relativa a la protección de sus aguas superficiales o subterráneas o a la conservación de los hábitats y las especies que dependen directamente del agua. Es decir, el registro no debe incluir todos los espacios de la Red Natura 2000, sino sólo aquellos relacionados con las masas de agua.

Las zonas vulnerables fueron declaradas en su momento a partir de los datos entonces disponibles sobre carga ganadera por municipios, delimitándose a partir del contorno de varios términos municipales con alta carga ganadera de porcino. Las zonas designadas en la actualidad deberán ser modificadas ya que, como ya se ha visto en la evaluación del estado, hay numerosas masas de agua subterránea que están afectadas por este tipo de contaminación, precisando en consecuencia un ajuste de las zonas vulnerables actualmente consideradas. Por todo ello, el Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino (MMARM) está impulsando una nueva declaración de aguas afectadas por la contaminación por nitratos en España. Además, la CHD va a definir una Red de Nitratos, a partir de la selección de estaciones de muestreo ya existentes.

Según el esquema provisional de temas importantes, elaborado por la CHD, sólo hay un municipio perteneciente al acuífero de los Arenales declarado zona vulnerable: Navas de Oro en la provincia de Segovia.

Las zonas sensibles están declaradas por la Resolución del MMA, de 10 de julio de 2006, por la que se declaran las zonas sensibles de las cuencas hidrográficas intercomunitarias. La legislación europea de referencia es la Directiva 91/271/CEE, sobre tratamiento de las aguas residuales urbanas, transpuesta al ordenamiento jurídico español mediante el RDL 11/1995 y su desarrollo en el RD 509/1996. De acuerdo con esta legislación, las zonas sensibles que incumplen los objetivos medioambientales son aquellas que están eutrofizadas. Para determinar el grado de eutrofización se ha utilizado el valor del TSI (Índice de Estado Trófico de Carlson), cuyo valor varía entre 0 (estado oligotrófico) y 100 (estado de hiperertrofia).

Según el referido esquema provisional de temas importantes, el embalse de las Cogotas en Ávila, es zona sensible. Según esto, el principal suministro de agua potable para la comarca abulense de La Moraña en el futuro, es zona sensible por eutrofización al recibir vertidos de aglomeraciones urbanas insuficientemente depurados. Es decir el agua residual de Ávila capital sin depurar convenientemente, lo que produce la eutrofización de las aguas del embalse, situado aguas abajo de la capital y principal reservorio de agua ¿potable? para los pueblos de La Moraña con problemas graves de contaminación del acuífero subterráneo por nitratos o arsénico.

A todos los pueblos de la comarca abulense de La Moraña con problemas de alta concentración de arsénico o nitratos en sus captaciones de agua potable, se les suministrará agua potable desde las Cogotas, con problemas reconocidos de eutrofización y por tanto con una pésima calidad de agua para el consumo humano.

Por todo lo anteriormente expuesto, se debe pensar en la recuperación de la calidad de las aguas subterráneas y, por tanto, desde la CHD se debería promover la protección de zonas de recarga del acuífero de los arenales. En especial aquellas que aporten aguas al acuífero en calidad y cantidad o aquellas que corran riesgo de desaparecer o mermar su capacidad de recarga debido a obras o transformaciones sustanciales, declarándolas zonas sensibles o vulnerables, con vistas a que las aguas del acuífero, ahora no potable en determinados municipios, puedan volver a ser potables en un futuro próximo.

En este aspecto el acuífero de los Arenales cuenta con una importante zona de recarga: Los pinares situados en el corredor de los ríos Adaja y Arevalillo asentados sobre dunas continentales cuyo porcentaje de arenas se acerca al 99%. Esta masa forestal cumple las dos características descritas en el párrafo anterior, es decir, aporta agua al acuífero en cantidad y calidad y corre el riesgo de desaparecer o mermar su capacidad de recarga debido a transformaciones importantes como son urbanizaciones, campos de golf, obras viarias importantes, etc.

Infraestructuras viarias en el pinar de Villanueva de Gómez 
        
Es bien sabido que estos pinares asentados en suelos arenosos, son zonas excepcionales por donde se recarga el acuífero con aguas limpias y en cantidades importantes. Mientras que en las tierras de cultivo circundantes el agua de las precipitaciones se puede contaminar al contacto con productos agropecuarios utilizados en forma de fertilizantes o pesticidas, en estos pinares el agua pasa limpia al acuífero al ser filtrada por las arenas. Mientras que las tierras de cultivo circundantes se suelen saturar y, en periodos lluviosos, se produce la escorrentía de una gran parte del agua de las precipitaciones que acaba en el cauce de los ríos Adaja, Arevalillo o arroyos tributarios, en los pinares del corredor del Adaja el agua de las precipitaciones, incluida la escarcha o la niebla, abundante en esta zona, es retenida por las acículas de los pinos y pasa prácticamente en su totalidad al acuífero, pues apenas existe la escorrentía en estos terrenos arenosos y arbolados.  
Pinar de Arévalo en el correedor del Adaja

         Recordar que, según los datos hechos públicos en el esquema de temas importantes de la CHD, se reconoce el mal estado del acuífero de los Arenales al tener un índice de explotación muy elevado de 1,17, una tendencia piezométrica DESCENDENTEy un estado cuantitativo MALO, según la tabla 50 que expresa la Valoración del estado cuantitativo de las masas de agua subterránea en la cuenca del Duero. Esta tendencia queda reflejada perfectamente en cuanto al recurso disponible que es de 72 hm3al año, en cambio los bombeos anuales desde el acuífero son 94 hm3, y los retornos y recargas anuales al acuífero son de 38 hm3. Por lo que la tendencia descendente es patente desde el momento que se saca más agua del disponible y los retornos son casi una tercera parte de lo que se saca. El desequilibrio entre lo que sale y lo que entra es notorio y muestra una tendencia descendente que no puede ni debe mantenerse en el futuro.
tabla 50. Valoración del estado cuantitativo de las masas de agua subterránea

Recordar que en el esquema de temas importantes referido anteriormente, la valoración del estado químico de las masas de agua subterránea de la tabla 51, el acuífero de los Arenales tiene una valoración en cuanto a la contaminación difusa de MALO y el estado químico MALO también.

Recordar igualmente que el estado del acuífero de los Arenales en la tabla 52 es: estado cuantitativo MALO, estado químico MALO, y por tanto estado general: MALO.

Esta valoración no es nada halagüeña y requiere medidas concretas de corrección, protección y control.

A pesar de ello, sólo hay un municipio perteneciente al acuífero de los Arenales declarado zona vulnerable desde la CHD: Navas de Oro en la provincia de Segovia. Ni uno sólo en la comarca abulense de La Moraña, que presenta graves problemas de suministro de agua potable en una treintena de municipios que se abastecían de aguas subterráneas, y que ahora lo tienen que hacer con agua embotellada por la elevada concentración de arsénico o nitratos. Esto, claramente, representa un retroceso en la calidad de vida, semejante a los tiempos en que había que ir a buscar el agua a la fuente, lo que es retrógrado y lamentable, especialmente para una población envejecida.
Muchos municipios no diosponen de agua potable en sus grifos 

Por todo lo anteriormente expuesto,


SOLICITO:

Que el acuífero de los arenales entero sea declarado zona vulnerable.

Sería necesario, al menos, que cada municipio con problemas de suministro debido a la contaminación por nitratos o por la elevada concentración de arsénico, fuera declarado zona vulnerable, hasta que la concentración de estos productos volviera a límites potables.

Que las zonas de recarga del acuífero de los arenales sean declaradas vulnerables, para protegerlas y evitar su destrucción y degradación, para permitir que puedan seguir filtrando agua limpia a un acuífero en mal estado.

Que las masas de pinares asociadas al corredor de los ríos Adaja y Arevalillo sean declarados zona vulnerable, y protegidos convenientemente por ser un área de recarga excepcional, por aportar al acuífero aguas limpias en cantidad y calidad, por ser una zona sensible que corre riesgo real de desaparición o transformación por obras e infraestructuras que modificarían sustancialmente esta capacidad de recarga del acuífero.
pinar de Nava de Arévalo en el corredor del Adaja

Que todas las concesiones extractivas en el acuífero de los arenales se estudien y revisen una a una.

Que sólo se autoricen concesiones extractivas a aquellas solicitudes que estén directamente relacionadas con el consumo humano de las poblaciones asentadas o industrias o empresas que ni contaminen, ni sobreexploten, ni destruyan áreas de recarga.

Que se denieguen todas las solicitudes de concesiones extractivas en los pinares asociados a los ríos Adaja y Arevalillo o en sus proximidades, especialmente aquellas cuya su finalidad sea la destrucción o la modificación de este sistema forestal o del sustrato arenoso sobre el que se asienta.

Que se denieguen todos aquellos proyectos que intenten conseguir una concesión, fragmentando un gran proyecto urbanístico o industrial, en pequeños proyectos cuyo impacto de forma asilada es menor que la suma de todos ellos y que así, considerados en conjunto, sí serían perjudiciales para el acuífero o para sus zonas de recarga. Máxime si se sospecha o se deduce que el agua potable solicitado para el abastecimiento, se pueda usar para otros usos diferentes al solicitado.

Que se revisen concesiones antiguas, especialmente las agrarias, y se realicen expedientes de caducidad para aquellas que no cumplan los requisitos para los que fueron autorizadas.

Que se revisen las concesiones de agua a todas aquellas graveras que esquilman las finas arenas y los pinares del corredor de los ríos Adaja y Arevalillo, zona de recarga importante para el acuífero de los Arenales.

Que se revise cada sondeo agrícola, industrial o minero, para ver si se ajusta a la legalidad y cuenta con las autorizaciones pertinentes. Que no se autoricen nuevas concesiones agrícolas para regadíos a partir de perforaciones desde el acuífero.

Que desde el MMARM se potencie la agricultura de secano y se priorice el consumo de estos productos para harinas, bebidas, licores, piensos, bio-carburantes, etc, con la etiqueta de ecológicos. 
     
Dessagüe al río Arevalillo desde la balsa de Nava de Arévalo

Solicitamos igualmente, que el río Arevalillo sea dotado de un caudal ecológico permanente, utilizando para ello el agua del embalse de las Cogotas a través del desagüe que tiene la balsa de Nava de Arévalo en el mismo cauce del Arevalillo. Por considerar que el aporte de agua de forma permanente supone una buena forma de recargar el maltrecho acuífero de los Arenales a través de este río.

En Arévalo, a 21de mayo de 2010.


 El agua de la niebla es retenida por las acículas de los pinos en el corredor del Adaja
 Y pasa al acuífero en su totalidad


 Pinar de Palacios de Goda en el Corredor del Adaja



río Arevalillo a su paso por Arévalo, en la actualidad, seco 


jueves, 17 de diciembre de 2015

SILENCIO

EN ESTOS TIEMPOS EN LOS QUE ABUNDA LA PALABRERÍA, SE APRECIA AÚN MÁS EL SILENCIO.

YA LO DIJO BEETHOVEN:
NUNCA ROMPAS EL SILENCIO SI NO VAS A MEJORARLO.