miércoles, 26 de febrero de 2020

¿SE PUEDE CENSURAR AL VIENTO?





En Orihuela fue, en Orihuela
donde naciste Miguel,
cabrero de viento y versos,
poeta de sierra y piel,
de cielos claros y tersos.

De ese cielo asoma un rayo
que no se aleja ni cesa,
es un rayo enamorado
vivo de pasión primera
fuego ardiente encandilado.

Los hombres fueron crueles
con el pueblo llano y sencillo.
Armas, bombas y laureles,
balas y tanques sin brillo,
vencen traidores a fieles.

Defensor de libertades,
quedas humillado y preso.
Cartas, palabras, verdades,
cebolla y hambre de beso,
paz cruel, enfermedades.

Orihuela, Madrid, Alicante,
el hijo de las derrotas,
pero victoria en la mente
romances y ausencias notas
entre rejas, alta frente.

Setenta y ocho años después
quieren censurar tus versos
con mentiras y cemento,
versos que nacieron presos
y hoy son más libres que el viento.

En Arévalo, a veintiséis de febrero de 2020.
Luis J. Martín.
Pequeña biografía de Miguel Hernández:









todas las imágenes fueron tomadas en la casa museo de Miguel Hernández en Orihuela en junio de 2017 por Luis J. Martín.










lunes, 24 de febrero de 2020

"LA ADMINISTRACIÓN SOY YO"



NUEVO VARAPALO JUDICIAL A SUAREZ-QUIÑONES, RELACIONADO CON LAS MACROGRANJAS.


Consejero de Fomento y Medio Ambiente de Castilla y León.


Recientemente, el Tribunal Supremo no ha admitido el recurso de casación de la Junta de Castilla y León (JCyL) contra la sentencia de 11 de abril de 2019 del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que anuló en firme la exención concedida hace dos años por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente a las macro explotaciones ganaderas intensivas, que las libraba de la exigencia de someterse al proceso de licencia o autorización ambiental, por lo que se anulaban, igualmente, los correspondientes periodos de información pública e informes preceptivos de la comunidad autónoma. Exención que se pretendía realizar a través del Decreto 4/2018 saltándose para ello el mayor rango la Ley 11/2003 de Prevención Ambiental de Castilla y León.

Resumiendo, el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la JCyL pretendía favorecer la implantación de macro explotaciones ganaderas en Castilla y León, sin la necesidad de realizar Estudio de Impacto Ambiental y sin informar a la población que pudiera resultar perjudicada por problemas de contaminación en suelos , agua o aire; evitando el periodo de información pública y, por tanto, impidiendo que cualquier perjudicado pudiera estudiar la documentación y/o presentar alegaciones. Evitando, de esta manera, la necesaria transparencia a la que las distintas Administraciones Públicas están obligadas.


Macrogranja porcina cerca de Arévalo, (Ávila)

Juan Carlos Suárez-Quiñones, aparte de ser juez, es consejero de Fomento y Medio Ambiente de la JCyL. Ya saben, se hizo tristemente famosete como consejero durante el gobierno de Juan Vicente Herrera, por la frase "la administración soy yo" en una conversación con un empresario constructor al que esa "administración" solía adjudicarle alguna que otra obra pública.
¿Dimitió el letrado consejero?, que va, ¿lo cesaron?, que va, que va. Eso sería reconocer un fallo o error por parte de la Junta, algo impensable para una administración que, por sus actos, debe creer a pies juntillas en el dogma de la infalibilidad y, por ello, se lo aplica sin pudor alguno. 
El autoritarismo casposo y anacrónico a lo rey-sol del señor Suarez-Quiñones, nos remonta a los años 60 del pasado siglo, cuando muchas cosas se hacían por cojones, con un puñetazo sobre la mesa. El jurista consejero debería saber que ir contra la transparencia y la legislación en materia medioambiental, tiene consecuencias legales, que un Decreto no puede invalidar una Ley de rango superior. Pero, una y otra vez y con un puñetazo sobre la mesa, recurre sentencias de Tribunales de Justicia porque le contradicen en materia de caza, de conservación de especies y de macro exploraciones porcinas. Con férrea decisión, se empeña que se cace en Castilla y León, su feudo, sin las garantías o estudios pertinentes que puedan avalar que la actividad cinegética no resulta lesiva para determinadas especies o, también, que se instalen macro explotaciones ganaderas sin necesidad de informar a los ciudadanos. Y eso, a pesar de todos los varapalos judiciales recibidos.



Pero qué más da, estamos en Castilla y León y no ha nacido el juez que le diga a nuestro “dialogante” letrado consejero cómo se hacen las cosas en su feudo particular. Y hasta es probable que diga o piense en la intimidad, que esta o esa otra sentencia se la pasa por el forro de los cojones porque "la administración soy yo". Debe ser por ello, que este consejero juez letrado recurre todas las sentencias contrarias a su espíritu vanidoso particular, eso sí, desde su cargo público de consejero, por tanto, con nuestro dinero, y las vuelve a recurrir, haciendo además "sus" normas que pretenden enmendar o poner un parche "legal" a las que los tribunales tiran por tierra, con la intención de "validar" lo que la Justicia ya ha sentenciado como ilegal.
Y ahí sigue el letrado juez consejero en su cargo de servidor público, sí, de un público selecto. Fracasa una y otra vez en sus intentos autoritarios de favorecer a unos pocos en detrimento de la colectividad, pero no dimite, ni lo cesan...
¿Cese?, ¿estamos locos o qué?, que va, que va. Esto es Castilla y León donde el caciquismo medioambiental y contra natura está institucionalizado. Lo chocante es que el partido Ciudadanos, socio de gobierno en la nueva JCyL de Fernández Mañueco, que debería ejercer el control en cuanto a transparencia y métodos caciquiles o corruptos, permita este sinsentido legal que intenta favorecer, por ejemplo, la autorización de macrogranjas ganaderas sin ningún estudio de impacto ambiental y sin informar a la población que pudiera salir perjudicada. O sea, trasparencia administrativa cero con el apoyo de Ciudadanos, un partido en caída libre por su apoyo incondicional a este tipo de socios que perpetúan actos poco o nada democráticos. 
Así nos va, así no avanzamos. Vaya castigo que tenemos, con este tipo de "servidores públicos" y con este tipo de alianzas partidarias.
Y así seguimos en Castilla y León, a la cola de casi todo, aunque a la cabeza, eso sí, de la despoblación rural y de la insensatez administrativa avalada ahora por partidos “emergentes y trasparentes”.

En Arévalo, a veintitrés de febrero de 2020.
Luis J. Martín.

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viernes, 14 de febrero de 2020

EL JOYERO DE CARLA




El uno de febrero pasado, Moisés González Muñoz me envió por WhatsApp los tres primeros capítulos de su segunda novela “El joyero de Carla” de forma promocional.
Los leí.
Me gustaron.
Le propuse un trato. Un trueque a la antigua usanza: yo le enviaba ni novela “Por la senda de Tumut” y, a cambio, él me enviaba una de las suyas “Candiles para Lucía” o “El joyero de Carla”.
Como no tenía novelas en papel me envió las dos en PDF ese mismo día y a los dos días por Correos, un libro en papel de “El joyero de Carla” correspondiente a una edición que no se había puesto a la venta por contener algunas erratas.
La primera: “Candiles para Lucía”, es una novela autobiográfica donde el autor cuenta su vida desde la niñez a la adolescencia por diversos pueblos de la Ávila rural de los años 60 y 70 del pasado siglo, dependiendo siempre de la escuela que le hubieran adjudicado a su madre, Eutimia Muñoz. Pasando por diferentes pueblos del Valle de Amblés, Valle del Tiétar, Gredos y, finalmente, Terrassa, después de una etapa interno en el Diocesano, o recluido según define Moisés a esta estancia. Aunque para él su auténtico pueblo fue y siempre ha sido donde nació, Salobralejo, en el centro del Valle de Amblés.


Vista del valle de Amblés desde el Castro de Ulaca, con Salobralejo en el Cuarto superior izquierdo.

Amistades, juegos, familia, paisajes, costumbres, labores, se suceden a lo largo de una amena y rica narrativa, propia de alguien que sabe lo que cuenta, por la sencilla razón de que lo han vivido.
Un resumen de aquella época: “En los años 70, la dictadura ya comenzaba a flaquear en algunos aspectos sociales, pero en otros, como en la enseñanza, aún campaba a sus anchas y los libros eran un fiel reflejo de lo acontecido en esas décadas. El imperante Nacionalcatolicismo marcaba bien de cerca los contenidos y recuerdo que el libro de Geografía e Historia desprendía un tufillo que demostraba muy a las claras cual era la ideología del régimen.”
La lectura de “Candiles para Lucía” debería ser obligatoria para ese "selecto" grupo de políticos y técnicos que deciden sobre la vida en el medio rural y su futuro, con soluciones contraproducentes que van desde cerrar ambulatorios y escuelas, hasta solicitar que Ávila sea declarada desierto demográfico… acciones que únicamente demuestran su desierto mental, ideológico y social y su incapacidad para solucionar los problemas cotidianos de una buena parte de la rural, despoblada y envejecida Castilla.

Pero vayamos a su segunda novela, que es la que actualmente está promocionando a lo largo y ancho de la geografía española:

EL JOYERO DE CARLA

Autor: Moisés González Muñoz.



Su segunda novela “El joyero de Carla", es la historia de Javier, contada por su bisnieta Carla. Describe, con maestría y amena literatura, la España rural y urbana, en un recorrido de casi cien años, en los que se suceden algunos de los acontecimientos más trágicos para miles de personas que sufrieron, primero, los abusos por parte de los caciques, luego, aires de libertad que solo quedaron en eso, aires, y después la dura represión, la persecución, la humillación, el exilio… Por último, el intento de rehacer vidas y recuperar amores perdidos. Con su lectura hacemos un largo y detallado recorrido por una España rural, urbana, castellana, emigrante, campesina, industrial.
Moisés capta y describe muy bien, con una literatura clara, concisa y sin ambages, los tiempos y las vidas de los protagonistas, debido seguramente, por un lado, a su experiencia personal de joven perteneciente al mundo rural abulense en los años sesenta y setenta y, por otro, como emigrante con toda su familia a la industrial Terrassa. Vivencias descritas, anteriormente y de forma magistral, en su primera y autobiográfica novela “Candiles para Lucia”. Obra a la que hace un guiño al introducir en el hilo narrativo de su segunda novela a alguno de sus personajes y, también, por compartir algunos espacios comunes.
Los convulsos años descritos, pasan por la dictadura de Primo de Ribera, la segunda república, que abrió una puerta a las esperanzas de miles de campesinos, truncadas de forma brutal por la guerra civil, que devolvió y aumentó los privilegios a los mismos de siempre: políticos, eclesiásticos, caciques, tiranos, muchos de ellos personas sin escrúpulos, resentidos, con ganas de venganza, la cual se perpetuó durante cuarenta años, e incluso, a día de hoy aún se mantiene.
En la persona de Javier, un niño abulense del valle de Amblés, que crece con miedo a “el señorito”, narra de forma soberbia, cruda y real, la vida y sufrimientos de una buena parte de la población rural abulense, de una España que quiso evolucionar con las, casi siempre mal contadas, libertades de la segunda república y que, los mismos de siempre, impidieron con la peor de todas las violencias: la rebelión militar, la guerra, la lucha fratricida, la muerte, la represión, la humillación, el sometimiento.
Sí, vencieron, como diría Unamuno, porque les sobraba fuerza bruta, pero no convencieron.
De una deseada evolución en libertades y derechos sociales de la segunda república, se pasó a una evidente involución tras la guerra. Años después, en la década de los 60, el retroceso social era más que patente con respecto a otros países que habían sufrido también el azote de la guerra:
Castilla seguía inmersa en la misma precariedad, el atraso y el abandono institucional de los últimos siglos.”. Y así seguimos ahora pero con mucha menos población.
He de decir que leer "El joyero de Carla" ha sido una experiencia positiva y gratificante. Primero, porque he disfrutado con su lectura y segundo porque he aprendido de sus personajes, de sus paisajes, de la sociedad descrita y de los sentimientos que consigue hacerlos percibir como propios.
La dedicatoria personal de Moisés González Muñoz escrita a mano en la página tres de su novela, prácticamente es un resumen:
“Para Luis José.
Ochenta años después,
los de siempre,
vuelven a blanquear 
el fascismo.”

Así como su primera novela se la dedicó a Lucía, su primera nieta. Esta se la dedica a Carla, su segunda nieta. 

En Arévalo, a doce de febrero de 2020.
Luis J. Martín.


Moisés González Muñoz, en el centro, junto a Juan Carlos López y José Fabio López de la Alhóndiga.




sábado, 1 de febrero de 2020

LA CITA









Ayer quedé con mi amigo el corzo.
No faltó a la cita.
Acudió con su nueva corona envuelta en terciopelo. Promesa de amor de verano.
Le vi pasar por debajo del camino cuando me bajé del coche a hacer una foto de Cantazorras. La luz del crepúsculo teñía de naranja el cerro calcáreo, sobre el profundo valle del Adaja. Las copas de los pinos del Orán se proyectaban en la ladera de enfrente, festoneando de sombras la luz de la tarde. Las ramas desnudas del soto tamizaban la escasa claridad sobre las aguas color caramelo del río.


Después de hacer la foto, bajé por la ladera por si aún podía verle. Imaginé que habría huido. Pero mi sorpresa fue que me estaba esperando, mirándome directamente, de frente.


¿Os habéis fijado que los picos de las rutilantes y monárquicas coronas imitan las cuernas de mi amigo?
Estuvimos charlando un rato en completo silencio. Mientras ramoneaba y pastaba tranquilamente, me dijo que los cazadores le habían dejado solo, que mataron a su hija corcina y su pareja corza.


No supe que contestarle.
Después se giró, me miró una última vez, y desapareció entre la espesura y la incipiente oscuridad de la noche.
No le seguí. Me di cuenta que había dejado el coche en marcha, arriba en el camino, con Jara dentro.
Su culo blanco, fue lo último que vi.


En Arévalo, a veintisiete de enero de 2020. 
Luis J. Martín.

 
 "Me dijo que los cazadores le habían dejado solo, que mataron a su hija corcina y su pareja corza."

"Su culo blanco, fue lo último que vi."


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