lunes, 1 de junio de 2026

CICUTA

 



CICUTA

Como introducción, hagamos un breve repaso de historia, que nunca viene mal.

Grecia clásica:

Sócrates nació en Atenas el año 470 a.C, es decir hace 2494 años. Fue el creador del método socrático: dos interlocutores se formulan multitud de preguntas, para llegar a la aceptación o negación de una hipótesis previa, planteada por uno de ellos sobre un determinado asunto, generalmente de orden ético o moral. Con preguntas, intentan llegar a la verdad.

Fue maestro de Platón y este a su vez de Aristóteles, siendo estos tres pensadores los máximos exponentes de la filosofía de la antigua Grecia y, por extensión, de la universal.

A pesar de ello, fue acusado de inventar dioses nuevos y de corromper a la juventud por sus supuestas ideas contra la democracia, por lo que fue condenado a muerte.


a la izquierda representación de Sócrates, a la derecha Séneca.

Roma clásica:

Séneca fue uno de los filósofos más destacados e influyentes de la antigua Roma, nacido en Corduba, la actual Córdoba, el año 4 a.C., es decir hace 2028 años. Esta importante ciudad de la Hispania romana, fue fundada por el general Claudio Marcelo entre los años 169 y 152 a.C., es decir hace casi 2.200 años, uniendo para ello varios poblados indígenas cercanos.

Séneca fue una figura muy relevante de la política romana y uno de los máximos exponentes culturales de la Roma antigua y, por extensión, del pensamiento universal. Uno de los mejores representantes del estoicismo, corriente filosófica basada en un sistema de pensamiento lógico sobre el mundo natural, según el cual las personas no podemos controlar lo que pasa a nuestro alrededor, pero sí podemos controlar lo que pensamos sobre estos sucesos, lo que cuestiona una sociedad ideal falsamente positiva.

Por su excepcional oratoria, fue uno de los senadores más admirados durante los mandatos de los emperadores Claudio y Nerón. Además, fue tutor y consejero de Nerón y gobernó como valido suyo durante los primeros ocho años de su reinado, entre los años 54 y el 62 de nuestra era.

Tres años más tarde, Séneca fue condenado a muerte por su pupilo Nerón, por haber participado en una conjura contra el emperador, algo que nunca se demostró.

Tanto en la antigua Grecia como en Roma, había la costumbre de que personalidades de la importancia de Séneca o Sócrates, si eran condenadas a muerte, no esperaran a la ejecución, sino que se suicidaran tras recibir la sentencia.

Pero, ¿qué une a estos dos importantes pensadores entre sí y con el título del presente artículo.

Hasta ahora comprobamos que tanto Sócrates como Séneca eran dos pensadores importantes e influyentes en su época y que ambos fueron condenados a muerte por sus ideas, tal vez de forma injusta. Pero, ¿qué pinta la cicuta en todo esto?

Flor de la cicuta, Conium maculatum.

La cicuta (Conium maculatum) en una planta herbácea de la familia de las apiáceas, extensa familia también conocida como umbelíferas, denominada así por su inflorescencia en forma de paraguas o umbela.

Es una planta muy abundante en Arévalo, en especial, en las riberas de los ríos Adaja y Arevalillo, concretamente, en sus laderas, donde a veces forma manchas casi mono específicas de la especie.

Se caracteriza por su tallo recto y alto de color verde claro que, generalmente, presenta unas máculas parduscas o violáceas. Estas manchas son las que dan nombre a la especie “maculatum”, es decir manchado (con mácula). Este tallo puede llegar a medir más de dos metros de altura. Es hueco, y seco da el aspecto de caña. De ahí le vienen otros nombres, como cañaheja, cañota o cañeja. Las hojas nos recuerdan a las del perejil, verdes, triangulares, divididas en múltiples foliolos.

Manchas características del tallo de la cicuta.

Las flores, se agrupan en inflorescencias en forma de paraguas: umbelas, que pueden medir unos 15 centímetros de diámetro. Son blancas, pequeñas, con cinco pétalos, cinco estambres y un pistilo dividido en dos. El fruto es redondeado y contiene pequeñas semillas de color gris oscuro o negro.

Todas las partes de la planta son tóxicas. Contienen alcaloides como la coniína o cicutina que en altas concentraciones son mortales.

Como ve, amigo lector, ya nos vamos acercando para relacionar a Sócrates y a Séneca, con la mortalidad de la cicuta. Pues en la antigua Grecia cuando se condenaba a muerte a una persona distinguida, en lugar de lapidarla, sepultarla viva o arrojarla al vacío, como podía pasar en el caso del pueblo llano, se le permitía que se suicidara con su propia espada o envenenándose con cicuta. Los romanos que, además, podían descuartizar vivo al condenado o crucificarlo, permitieron a sus personalidades distinguidas condenadas a muerte, el “suicidio griego”, es decir, la ingesta de cicuta.

Y esto es lo que une a Sócrates y a Séneca con la cicuta, ya que los dos fueron condenados a muerte por unos delitos poco o nada claros, se les permitió el suicidio y ambos eligieron la ingesta de cicuta como forma de morir dignamente. Sócrates se suicidó en el año 399 a.C., tenía 71 años. Y Séneca hizo lo propio en el año 65 d.C., a los 69 años de edad.

Dos de los personajes más importantes de la historia universal unidos por una humilde planta, muy abundante en Arévalo.

En Arévalo, a siete de julio de 2024.

Luis José Martín García-Sancho.

Artículo publicado en el número 188 de La Llanura de Arévalo, de julio de 2024.

Detalle de la inflorescencia de cicuta en forma de sombrilla, polonizada por el escarabajo  Bibio hortulanus.

Detalle de las hojas de la cicuta.

Arriba y abajo detalle general de la planta y porte de la cicuta.





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