sábado, 18 de agosto de 2012

PRESENTACIÓN LIBRO DE LUISJO


por José Fabio López Sanz.
Buenas noches señoras y señores.
Estamos aquí para presentar el libro:”Por la senda de Tumut”, cuyo autor es Luis José Martín García-Sancho.
Si fuera un monarca al uso diría que encontrarme aquí en esta presentación, me llena de orgullo y satisfacción, pero mi plebeya condición, únicamente me permite sentir una emoción especial, por lo que les ruego perdonen mis errores, fruto de ese nerviosismo que siento.
Del libro no puedo decir nada porque no lo he leído aún. En cuanto al autor, Luisjo, poco puedo decirles porque no le conozco todavía, ando en ello. Sé que es un homo sapiens de la familia de Candelas y César, a quienes aprovecho la ocasión para felicitarles por la extraordinaria camada que han dejado a esta desorientada sociedad. Su ejemplo debería ser un referente para todos nosotros.
Son responsables también, de lo que sea que es Luisjo, Ana, David y María, sin los que nada sería lo mismo. Han dedicado grandes dosis de lo que la mayoría llama paciencia, y los románticos llamamos amor, para que el chaval se desarrolle.
También lo son en buena medida sus hermanos, algún que otro amigo y sin ninguna duda la Naturaleza, con mayúsculas.
Cuando hace ya unos años le pedimos desde la Alhóndiga, que coordinara las actividades medioambientales de la asociación, tuvimos la sensación de haber despertado a un dinosaurio, y en una suerte de“Parque Jurásico” cobró vida y empezó a descubrirnos toda una serie de paraísos cercanos.
Lo primero que hizo fue enseñarnos que el Agua es Vida y nos llevó al bosque de los gamusinos. Nos guió a “Los Infiernos”, visitamos el lugar de reposo de Branta durante su largo viaje. Paseamos junto a él por las mieses de Otar, conocimos el imperio de Alberta y junto a él vimos a los duendes del bosque en varias ocasiones. Visitamos los cortados rojos del Adaja y fuimos con él a la derecha, siempre a la derecha hasta llegar a “los Lavajares”. Nos descubrió“el Orán”, “la Alberguería” y “el Batán”. Conoce la Tierra de Arévalo y la Moraña como pocos y la enseña como nadie.
Con él los pájaros dejaron de ser todos negros, menos para alguno que debe andar por ahí, y los hierbajos comenzaron a tener nombre y apellidos. En definitiva, Luisjo es, como dijera don Antonio Machado, un hombre bueno, en el buen sentido de la palabra.
Sabíamos de su afición por la escritura y así nos deleita cada mes con un relato sobre bichos en la revista La Llanura, y ahora, va y nos sorprende con una novela.
Estoy deseando comprar su libro (ya lo he compardo) para leerlo. Porque espero encontrar al Luisjo que voy conociendo a diario y que seguro me sorprenderá con nuevos matices. Además parte de la recaudación por la venta del libro será donada a la asociación “La Hucha de Tomás”, que su hermano Caco puso en marcha para abrir líneas de investigación en el tratamiento del cáncer infantil.
Así pues Luisjo, háblanos de tu libro que es a lo que hemos venido hoy aquí.
Muchas gracias.
Espacio cultural de San Martín, Arévalo, 10/08/2012
Por José Fabio López Sanz

viernes, 17 de agosto de 2012

SOBRE LUISJO

SOBRE LUISJO
Por Juan Martín García-Sancho.
De izquierda a derecha: Juan Carlos López, Ignacio Martín, Luis J. Martín,
Juan Martín y Fabio López. Foto: Julio Pascual
Buenas tardes. Me satisface enormemente encontrarme de nuevo entre vosotros y repetir la jugada del año anterior pero a la inversa: mi hermano el que presenta su obra y yo el que introduzco. De nuevo con Juan Carlos y con el bueno de Fabio-Panza de escudero. Bueno, debemos hablar del autor y no deseo abrumaros con un exceso de datos biográficos. Me limitaré a reseñaros una serie de hitos en su existencia que considero significativos para entenderle tanto a él como a su obra.

De su infancia se podría hablar largo y tendido pero sólo rescataremos alguna anécdota que nos pueda subrayar algún concepto. Sus motes: Mosca, Cabra, Don Mosqueone. ¿Por qué? Por murgón, tabarrero, trepamontes, revientasillas, despiezabolígrafos, poseído de una suerte de locura frenética, simpática y contagiosa, que alegraba la vida de toda la familia. La cabeza, ya desde entonces, benditamente rellena de pájaros. Eso sí, un puro manojo de nervios, la pierna vibrando por debajo del pupitre, ¡don, don, don, don, don!, como una anguila mordiendo un enchufe, hasta que fundía los plomos de la paciencia del profesor más templado, ¡saltafusibles! Nervios que tenían su interruptor en la cicatriz de la apéndice, cirugía a la que se vio abocado por la curiosa costumbre de comerse las pipas a puñados, sin pelar. Con ella comenzó su carrera de pupas, a la que hay que añadir luxaciones de codo, esguinces, úlcera de duodeno... Cuando yo era estudiante de medicina y pasaba consulta los veranos con don Saturio, con el fin de diagnosticar esta última dolencia, el buen médico me pidió que le explorara el posible crecimiento de hígado y bazo. Para ello, se debe presionar con los dedos desde las fosas ilíacas hacia arriba. Naturalmente, al ponerle la mano sobre la cicatriz pegó tal bote que hubo que despegarlo del techo con espátula. Estudiante mediano y gris solía escudarse tras la brillantez de nuestro común hermano mayor. Cuando algún adulto le planteaba alguna cuestión, Dime, niño, ¿quién mató a Kennedy?, él contestaba siempre lo mismo: ¡Yo no lo sé, pero lo sabe mi hermano! Por esa época, Julio, el gran hermano, no solo era el caudillo invicto de primos y familiares sino del barrio al completo, o sea, tanto de la casa nuestra como de la Cosa Nostra. Don Julito Garciasanchone, ¡Crazie, hijo mío! Un día, il capo reunió a cuatro o cinco vecinos en torno al juego de química. Mezcló todos los potingues de colores en un vaso y proclamó en alta voz: ¡A ver quién tiene narices para bebérselo! Nuestra madre, que trasteaba en un cuarto cercano escuchó el reto y acudió asustada. La cubeta de la mezcla vacía al igual que la mayoría de los frascos en los que leía con angustia: ácido clorhídrico, sulfúrico, sosa cáustica… Sondeando las caras con ansiedad les preguntó: A ver, bonitos, me tenéis que decir quién se ha tomado la pócima. Antes de que acabase la frase, Luisjo ya había saltado: ¡He sido yo, madre! ¡Estaba muy malo pero me lo he tragado todo! Evidentemente, los reactivos estaban muy rebajados porque no pasó nada. Esta anécdota nos sirve para resaltar varias cualidades, arrojo, fidelidad, confianza. Las mismas que lo empujaban a primera línea para defendernos a nosotros o a nuestro perro ante cualquier tipo de acoso externo, sin gastar un solo instante en sopesar el peligro. Las mismas que ha conservado e intensificado para ayudar y socorrer a su familia actual, Ana, David y María.

La segunda etapa en la que quiero detenerme es la de la universidad. Luisjo era un clarísimo ejemplo de médico vocacional, no como Alejandro o como yo que elegimos por descarte. Pero, como la nota no dio para más, tuvo que matricularse en Biología, en Salamanca, a la espera de que la Facultad de Medicina asociada a Ávila tuviese a bien admitirlo. Por este motivo ingresó en el Colegio Mayor Hernán Cortés en el preciso instante en el que comenzaban las fiestas grandes de los novatos. Ahora las novatadas o está completamente descafeinadas o, simplemente, no existen. En aquel entonces eran auténticas bromas pesadas por no decir barbaridades. Por ejemplo, los veteranos se reunían en algún cuarto para beber y jugar al mus. El pardillo, encerrado en el ropero, debía dar los cuartos: abría la puerta, asomaba la chola y cantaba el cucú antes de esconderse. Todo muy rápido para que los veteranos no le acertasen de lleno con las pelotas que habían fabricado con calcetines mojados y mugrientos. La caza del cuclillo. O aquel otro que descubrió a un novato excesivamente rubio y le espetó: ¡Usted es austriaco! Tenga la bondad de encaramarse al armario y cantar en tirolés. Allí teníamos al pardal, subido en lo más alto y lanzando gorgoritos: ¡Estoy encima de un arma-ri-o, arma-ri-o, arma-ri-o! ¡Estoy encima de un arma-ri-o, armari-mari-o! Dos ejemplos simpáticos que se pueden contar. Os podéis imaginar los que no. Al pobre Luisjo se le movía la cama con la tembladera cuando, pasadas las doce, venían a buscarlo a su cuarto. No les abría pero temía que el ruido le delatase. Y eso que era un privilegiado al contar con el escudo de Julio quien, aunque hacía ya tiempo que había abandonado las maneras de la mafia, aún contaba con un enorme poder de persuasión. ¡Que parezca un accidente, hijo mío! Después de sufrir la semana entera de novatadas le comunican que ha sido admitido en Ávila. ¡Eso sí que es tino! Se pone a estudiar medicina y lo deja al cabo de un año a pesar de que las notas no son malas. La Facultad no es el templo del saber, del sacrificio y de la entrega que se había imaginado sino que se encuentra a la merced de los caprichos de catedráticos campanudos, entretenidos en el socorrido arte de admirar su propio ombligo. También, los ojos de Ana, su novia desde el periodo Jurásico, contribuyeron un tanto. Los ojos o algún otro tipo de atributo (aunque, todo hay que decirlo, Ana nunca le obligó a dejar los estudios). Subrayaremos otra característica especial: rechazar de plano todo aquello que resulte absurdo o injusto. Así es que regresó a Arévalo para convertirse en dependiente del comercio modesto y familiar.
El tercer hito al que quiero referirme comienza con el rastro de una ardilla. Los domingos, día de asueto, los dedicaba a pasear por los pinares de Arévalo. Una piña roída le dio la pista. Olfateó por los alrededores hasta que descubrió a los roedores en los árboles. Luego, no tuvo más que levantar un poco más los ojos, hacia el cielo. Ahí estaban los pájaros. Desde entonces, la historia ya os resultará más conocida. Se suceden los censos de avutarda, las revisiones de lagunas y lavajos, los seguimientos de las cigüeñas, las guías de las aves de La Moraña. La oposición tajante a plagas y despropósitos: la grafiosis de los olmos, los tendidos de alta tensión que siegan el hálito de los grandes plumíferos, las pretensiones de los especuladores sin escrúpulos, ese arrasar el único pinar que verdea el páramo para levantar un campo de golf, allí donde anida el águila imperial. El estudiante medio se ha convertido en un auténtico erudito ecológico. Es el pájaro que más sabe de pájaros de los contornos. No es raro que, caminando por el campo, de pronto te chille con genuina emoción: ¡Mira, el mismísimo chorlitejo burriflauta! Qué espécimen más valioso, ¿no crees? Y tú le contestas: Hombre, Luis, a mí no me parece más que un pajarraco. Y él insiste: ¡Pero, qué dices! Se asemeja un poco al quitameriendas cántabro. Y tú: ¡Quitameriendas, sin duda! Y él: Pero se diferencian fácilmente. Si te fijas bien –te pasa los prismáticos que te calzas como donuts en los ojos-, el quitameriendas posee un pico rojo y abultado, tipo nocha, y un graznido característico similar al cantar del montañés bien regado con sidra, ese es el motivo de su apodo. Y tú: ¡Napias coloradas y barullo de espicha! Y él: Sin embargo, tanto el piar como el pico del chorlitejo son afinados y buidos cual flautín, de ahí una parte de su apellido. La otra le viene por la silueta; mientras que en el quitameriendas es ahorquillada y esbelta, el burriflauta se recorta en el cielo más al estilo asnal. Sin olvidar las salpicaduras características de la pechera y los plumones abultados de la grupa que le confieren cierto aire de gregüescos apolillados. Y tú: ¡Babero sucio y calzonas rotas! Y él concluye preguntando: Lo ves, ¿no? Y tú: ¡Hombre, Luisjo, qué quieres que te diga! A mí me recuerda más a un saltamontes verde. Entonces se digna a bajar la vista de las alturas para estudiarte con extrañeza: ¡Pero, vamos a ver, cernícalo! Lo primero ponte bien los prismáticos que lo tienes del revés. Y lo segundo: ¡Apunta hacia arriba, tonto del haba, que estás mirando al tractor!
Ahora nos juntamos para presentar otra de sus facetas, la de escritor, que viene desarrollando desde hace años y que desemboca en este libro. Me complace comprobar que las principales cualidades de mi hermano se descubren también en la novela. Sencillez, nobleza, valentía, rechazo frontal a cualquier creencia supersticiosa, dogmática o absurda. Hay en ella un serio alegato contra el racismo y una interesantísima reflexión sobre el nacimiento de las religiones y su influencia en la sociedad humana. Como toda buena historia que transcurre en tiempos pasados o futuros nos habla, en realidad, sobre nosotros mismos. Y una soberbia descripción de la supervivencia en el medio natural. El hombre es un ser vivo más y, por lo tanto, nunca debería estar por encima de otros ni arrogarse el papel de señor de la naturaleza.
Realmente, a mi hermano se le podría definir con una sola palabra: la que Machado recomendaba usar en el buen sentido. Es curioso lo que pasa con este tipo de conceptos. Los aplicamos indiscriminadamente, los redondeamos, los rellenamos de azúcar y nos los metemos en la boca como un caramelo hasta que se gastan y desaparecen. Para que entendáis de lo que hablo cuando nombro la nobleza, la valentía y la bondad de Luisjo os contaré una última y pequeñísima anécdota. Se refiere a su faceta de pupas. Hace ya muchos años, afortunadamente, en repetidas ocasiones hubo que estirparle ciertos papilomas que le poblaban la vejiga. En una de las operaciones se le quedó la uretra bastante maltrecha con lo que el simple acto de orinar se convertía en un suplicio. Estando en estos menesteres, Ana se coló inadvertidamente en el baño. Ella conocía las molestias pero no su intensidad así es que al verle desencajado y pálido sobre la taza del váter se puso a llorar. Otro en lugar de Luis hubiese aprovechado para quejarse agriamente, acompañar con lágrimas el llanto de su esposa o reventar con alguna palabrota o algún Dios. En cambio, su respuesta fue sencilla e inesperada: ¡Qué idiota soy! Debería haber cerrado la puerta.
Con frecuencia, compañeros y amigos filosofan sobre la necesidad de ser mala gente para conseguir algo en la vida. Siempre pienso que es un error mayúsculo repetir los errores de los otros y que, quizás, deberíamos hacer todo lo contrario, como nos sugiere esta hermosa novela. Como viene demostrando desde hace casi cincuenta y un años mi noble, valiente y buen hermano.
Muchas gracias.

Espacio Cultural San Martín de Arévalo, 10/08/2012
Autor: Juan Martín García-Sancho

jueves, 2 de agosto de 2012

POR LA SENDA DE TUMUT


POR LA SENDA DE TUMUT.

La noche de Jara:

            Por la senda de Tumut es una novela ambientada en el paleolítico superior, un periodo apasionante en el que los neandertales y los hombres modernos coincidimos en el mismo territorio, siguiendo a las manadas de herbívoros.
            Es la historia del clan de los Lobos, desde sus orígenes hasta el día en que la joven Ana se convierte en la nueva matriarca tras la muerte de su padre. Casi toda la historia es narrada por la abuela Gara en el transcurso de la noche de Jara, la fiesta del clan de los Lobos. La anciana se dirige especialmente a niños y jóvenes, cumpliendo así la tradición de contarles, durante esa noche mágica, la vida de sus antepasados para que su recuerdo no se pierda en el tiempo.
            Aunque la novela se puede calificar como de ficción histórica, aborda temas intemporales. El respeto que seres tan primitivos muestran hacia la naturaleza como único medio de supervivencia, choca con la sed de poder de algunos personajes o con el intento de difundir e imponer determinadas ideas o creencias. También se abordan conceptos tan actuales como el medio ambiente, la tolerancia, la solidaridad, la libertad de pensamiento, la igualdad de género o el derecho a rechazar imposiciones dogmáticas.
            Para Gara el hombre es hijo de la tierra y, por ese motivo, jamás podrá dominarla. Según la anciana: “Nada de lo que nos rodea nos pertenece salvo nuestra propia vida, que es lo único que tenemos. Tras la muerte, nada queda salvo los recuerdos”.
            Por su estilo directo, sencillo y comprometido, la lectura de esta novela resulta una experiencia agradable que a nadie deja indiferente.

- PRESENTACIONES  DE LA NOVELA:
Arévalo:
http://porlasendadetumut.blogspot.com.es/2012/08/presentacion-en-arevalo.html
https://www.youtube.com/watch?v=OmrhekBL03Y
https://www.youtube.com/watch?v=IIiBa73aQNw
Ávila:
http://porlasendadetumut.blogspot.com.es/2012/10/presentacion-en-avila-por-la-senda-de.html
MADRID:
http://porlasendadetumut.blogspot.com.es/2012/11/presentacion-en-madrid_7.html

- PRIMER CAPÍTULO:
http://porlasendadetumut.blogspot.com.es/2012/08/por-la-senda-de-tumut-la-noche-de-jara.html

- VÍDEOS DE LA NOVELA:
http://www.youtube.com/watch?v=uTw_FklISwI

https://www.youtube.com/watch?v=BRjXC8ro8Uk

- COMPRAR LA NOVELA:
http://porlasendadetumut.blogspot.com.es/2012/08/comprar-la-novela.html

- ENTREVISTA EN RADIO ADAJA
http://www.radioadaja.es/fonoteca/2012-08-02/entrevista-a-luis-jose-garcia-sancho%2c-escritor-de-%22por-la-senda-de-tumut%22


martes, 24 de julio de 2012

LAS MAMANDURRIAS DE LA CONDESA

          En una, no muy remota, monarquía subperinaica había un rey que decidió no reinar para dedicarse en exclusiva a su principal afición, disparar sobre animales con su regio y potente rifle. El caso es que renunció a sus obligaciones pero no a su sueldo de monarca, el cual empleaba íntegro en disparar contra todo tipo de bestias costase lo que costase. Aunque a sus súbditos les hacía ver que le invitaban los presidentes o reyes de otros países y que él no gastaba ni una uropela en tales matanzas. Entre sus trofeos tenía algunos elefantes, tigres, rinocerontes, búfalos, leones, leopardos, guepardos, antílopes, gorilas, osos polares, pardos, pandas, de collar, lobos, linces, ciervos, corzos, renos,  alces... Mientras tanto, su esposa soberana, la reina, pedía a la ciudadanía que colaborara en la salvación de algunos de los animales más amenazados del mundo, entre los que, curiosamente, se encontraban algunas de las especies a las que su soberano esposo, el rey, disparaba con asiduidad y verdadero placer.

            En este, no muy remoto, reino la gente se estaba quedando sin trabajo y sin ahorros, debido a secretos pactos que los gobernantes habían suscrito con poderosos reinos y países norperinaicos. Lo curioso del caso es que los ciudadanos de este, no muy remoto, reino adoraban a sus monarcas y a sus gobernantes a los que votaban una y otra vez a pesar de que los pactos sólo favorecían a la banca de los países poderosos y estaban siendo nefastos para la gran mayoría de los ciudadanos del reino del monarca cazador, sumiéndolos en la miseria.

            Entre estos gobernantes se encontraba Esmeralda Agarre, condesa de Murete, que había sido elegida en varias ocasiones presidenta de la región de Midraz. A esta noble señora le gustaba decir que nunca debe haber gastos superiores a lo que se ingresa. Pero por otro lado decía en sus memorias que algunas veces no llegaba a fin de mes. Ambas afirmaciones, en sí, eran un claro contrasentido pero no pasaba nada, el pueblo la adoraba y la votaba una y otra vez y la llamaban cariñosamente la condesa Esme.

            Tal era su poderío e influencia que había conseguido colocar a su hijo como asesor del Gobierno central, sin previa oposición, mientras el Gobierno central dejaba vacantes plazas de funcionarios por los recortes a los que los banqueros de los países norperinaicos les obligaban a hacer, a pesar de que cualquiera de esos funcionarios cobraban una cuarta parte del sueldo asignado al joven conde. También a su amigo Yori Gorato lo había convertido en presidente de un importante imperio bancario que se dedicaba a robar a los ingenuos clientes para poderse permitir sueldos de varios millones de uropelas al año tanto para él como para cada uno de los directores, asesores y demás camarilla que tenía a sus órdenes. Muchos de estos clientes, incluso después de enterados de los millonarios sueldos de los directivos a los que habían entregado sus ahorros o sus inversiones, seguían confiando en ellos y depositando todo su dinero en sus avariciosas e insaciables manos.

            Pero este no era un caso aislado, casi todos los gobernantes colocaban a sus familiares y amigos en puestos oficiales quitándoselos a funcionarios de carrera. A pesar del déficit económico del reino subperinaico los gobernantes no se bajaron en ningún momento el salario. En lugar de usar su propio coche, con el dinero que sacaban de los impuestos de los pobres ciudadanos, compraban coches oficiales para los reyes, príncipes, infantes, gobernantes, ministros, alcaldes, concejales, asesores, consejeros... Y además se concedían a sí mismos grandes cantidades de uropelas en desplazamientos, estancias, dietas, etc. Convirtiéndose la clase política en una casta privilegiada a pesar de los graves apuros económicos por los que estaba pasando el reino. El pueblo lo sabía, pero adoraba a sus gobernantes y les daban el poco dinero de que disponían para que se permitieran tales privilegios. 
            Tan mala era la situación que los gobernantes empezaron a subir los impuestos, pero sólo a los más pobres, especialmente el IPP (Impuesto para Prolongar sus Privilegios) que gravaba a los productos de primera necesidad y de uso diario, lo que provocó una gran inflacción y el cierre de muchos negocios. También congelaron las oposiciones, cerraron hospitales públicos o los convirtieron en privados para la casta privilegiada. Clausuraron líneas de investigación, metieron en cada aula pública a 35 ó 40 niños de media, suprimieron becas, subieron matrículas, dejaron que los montes ardieran para no gastar en bomberos. Y continuaron con los recortes, los desahucios... Hasta el punto de que el hambre empezaba a imperar por todos los rincones del reino. Entonces tuvieron la brillante idea de acortar el nombre del reino para ahorrar en tinta pues decían que con la cantidad de veces que aparece en los documentos oficiales, el ahorro podría suponer varios millones de uropelas. La propuesta fue aprobada y la monarquía subperinaica pasó a llamarse Pana y sus habitantes nombrados con el gentilicio de panolís o panolíes, que en esto hubo algunos académicos que disintieron.

             Pero la situación seguía empeorando, hasta el punto que la condesa de Murete vio peligrar sus privilegios pecuniarios y los de su hijo, el joven conde. Entonces se fue a una de las mejores peluquerías de Midraz, esa en la que sólo por peinarte te cobran lo que un obrero gana en tres meses. Luego se hizo la manicura, la pedicura, un masaje facial, un maquillaje rejuvenecedor. Y se presentó como una superbarby delante de una nube de periodistas, a los que su asesor personal de prensa (personal porque ella lo había elegido personalmente, sin haber superado ninguna oposición) había convocado previamente.
"Yo os bendigo y me llevo vuestro trigo"
            El caso es que la condesa Esme puso la mejor de sus sonrisas y comenzó a hablar de la necesidad de hacer recortes para lo cual pidió, una vez más, el sacrificio de todos los ciudadanos para eliminar subsidios, subvenciones y demás mamandurrias. Mientras pensaba en que, si no convencía a la chusma, el puesto de asesor de su hijo, el joven conde, peligraba. Luego les dio la bendición con estas palabras "Yo os bendigo y me llevo vuestro trigo. Ale, con dios, mis queridos panolís".

            Las gentes desde sus ordenadores, televisores y radios oyeron las palabras de la condesa y pensaron: "cuanta verdad sale por la boca de esta gran señora, aunque ya sólo me queda la sangre que corre por mis venas, si ella me lo pidiera me las rajaría aquí mismo para que ella y su hijo beban de mi sangre". Igualmente, una pobre mujer que cuidaba ella sola de sus padres ancianos, seniles e inválidos y a la que habían negado la subvención solicitada a la región de Midraz, debido a esos necesarios recortes y a ese patriota sacrificio, sólo pensó mientras escuchaba a la condesa de Murete: "qué razón tiene esta buena señora, con lo guapa y simpática que es, mírala si parece una Barby".
            Lo más curioso de todo esto es que los pobres súbditos de esta, no muy remota, monarquía subperinaica siguieron votando a esos gobernantes garrapatas que sólo sabían chupar la sangre de la gran mayoría de sus ciudadanos para que sus privilegios no se vieran resentidos. Esta anómala situación llamó la atención a Maxwell Preston catedrático de sociología de la prestigiosa Universidad de Arcadia en el estado de Luisiana que, tras largos y complicados estudios sociológicos, ha llegado a la conclusión de que una gran mayoría de los habitantes del reino de Pana sufre una rara dolencia a la que han denominado SRHI (Síndrome Robin Hood Inverso) por el cual las personas desfavorecidas se sienten atraídas especialmente por aquellos políticos o gobernantes que más les roban para dárselo a los ricos para que así puedan seguir manteniendo sus privilegios.
 
Escrito en Arévalo, a 18 de julio de 2012
Luis José Marín García-Sancho
Cualquier parecido con la realidad es posible e intencionado.

Hablando de mamandurrias:
https://www.youtube.com/watch?v=cXc7kT8Whvg

lunes, 2 de julio de 2012

jueves, 28 de junio de 2012

EL OSO Y EL ÁGUILA O EL ESPACIO NATURAL INEXISTENTE

           Si hace tan solo veintiún días solicitaba desde estas mismas páginas la protección del corredor de los ríos Adaja y Arevalillo por las múltiples amenazas que se ciernen sobre él, hoy mismo el BOCyL recoge la autorización de un centro de turismo rural y centro ecuestre en este valioso e importante espacio natural abulense.
            Quiero recordar a todos los lectores que la comarca de La Moraña y Tierra de Arévalo tiene una superficie de 150.000 hectáreas de las que sólo el 3,3 por ciento es suelo forestal. ¿Adivinan donde se van a instalar estos centros de ocio? ¡Exacto! En suelo forestal. En una parcela de pinar de las pocas con que cuenta el término municipal de El Oso.
            Precisamente estas parcelas forestales están incluidas en la solicitud de protección, mencionada anteriormente, por sus valores hidrogeológicos y ecológicos destacados. En concreto, deberían estar incluidas en un Área Crítica en cumplimiento del Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica (Decreto 114/2003). También, en cumplimiento de este mismo Decreto y de la Directiva de Aves (2009/147 del Parlamento Europeo y del Consejo) la zona en cuestión debería ser declarada ZEPA, tal y como se solicita. Pero, lejos de ello, se permite la alteración, transformación y humanización de una buena parte del suelo forestal de este municipio abulense al autorizar el centro de turismo rural y ecuestre.
            Los pinares de municipios como El Oso, Riocabado, San Pascual, Cabizuela o Papatrigo, son pequeñas islas de arbolado en el inmenso mar de cultivos circundantes. Este pequeño hábitat forestal es elegido por muchas especies amenazadas para anidar, entre las que cabe destacar dos consideradas por nuestra legislación en peligro de extinción: milano real (Milvus milvus) y águila imperial ibérica (Aquila adalberti). Además la importancia faunística de este territorio se ve notablemente incrementada por la laguna de El Oso, que viene a reforzar aún más la necesidad de protección por ser el hábitat elegido por una importante cantidad de aves acuáticas invernantes y en paso.
              (Laguna y pinares de El Oso. L.Martín)

            Además, Desde el año 2007 una pareja de águila imperial ibérica se reproduce con normalidad en esta zona forestal. Ha sacado adelante a 12 pollos criando con éxito todos los años, salvo el 2011 donde las obras de cerramiento de la parcela en cuestión pudieron influir en que la pareja perdiera la puesta. A pesar de este éxito reproductor los bosques mencionados siguen sin protección, es como si no existieran para la Junta de Castilla y León. Lamentable. De forma interna y secreta, deben haber declarado a estos pinares "espacio natural inexistente".
            Resulta igual de lamentable que en la declaración de impacto ambiental de estas instalaciones de turismo rural y ecuestre, la única referencia que se hace a esta especie es: <<En caso de que se detectara nidificación de águila imperial en un entorno inferior a 500 m de las obras, éstas se restringirán temporalmente durante la época de reproducción>>. Cuando, precisamente, el año pasado se estuvo trabajando durante el periodo de nidificación de la especie, siendo, casualmente, el único año en que la pareja establecida en estos pinares ha fracasado en su intento reproductor. Una vez más la administración competente en materia de medio ambiente hace la vista gorda y ningunea el valioso corredor de los ríos Adaja y Arevalillo. Repito por tercera vez: LAMENTABLE.
(Foto, SEO)

            Hace poco que El Oso pertenece a la red de municipios por el águila imperial ibérica, una iniciativa de la Sociedad Española de Ornitología dentro de su programa "alzando el vuelo" para sensibilizar a los municipios sobre la importancia de conservar esta especie en peligro de extinción y, por tanto, muy sensible a la alteración de su hábitat. Me pregunto si no sería conveniente que la SEO retirara a El Oso esta distinción meramente informal y que a nada compromete, a la vista está.
            También me pregunto a qué está esperando la Junta para cumplir con su propia legislación y reconocer de forma oficial el valor de este espacio natural de la Tierra de Arévalo conocido como el corredor del Adaja.

En Arévalo a 28 de junio de 2012
por Luis José Martín García-Sancho.

ENLACES RELACIONADOS:

- Solicitud de protección para el corredor del Adaja:
http://arevaceos.blogspot.com.es/2012/06/carta-al-presidente-de-castilla-y-leon.html

- Declaración de impacto ambiental positiva al centro de turismo de El Oso:
http://bocyl.jcyl.es/boletines/2012/06/28/pdf/BOCYL-D-28062012-12.pdf

- Red de municipios por el Águila imperial:
http://www.aguilaimperial.org/comunidades.php?idgrupo=2

- Hoy he estado en el pinar:
http://arevaceos.blogspot.com.es/2012/04/hoy-he-estado-en-el-pinar.html

martes, 26 de junio de 2012

A PIE DE CALLE

          A veces la sabiduría popular podría tener soluciones ante la crisis si, al menos, en alguna ocasión nuestros políticos escucharan al pueblo llano.
         Escuché esta conversación por casualidad mientras esperaba mi turno en un pequeño comercio de una pequeña ciudad. Una clienta se quejaba de lo que habían subido los precios, a lo que el tendero respondía:

- Y más que subirán señora. En cuanto suban el IVA, como se rumorea, los precios subirán  nuevamente.
- Ustedes tienen la culpa –contestaba la clienta-. Tal y como están las cosas, no deberían subir los precios aunque les suban el IVA. Ustedes siempre, ¡a ganar dinero! Deben ser solidarios con los pobres desempleados y consecuentes con la situación actual que no está para aguantar subida tras subida.
- Perdone señora –respondía en tendero con una mueca de sonrisa-, pero no quiera cargar sobre mis hombros la responsabilidad de la subida de los precios o de los millones de parados. Yo no tengo la culpa ni de una cosa ni de otra. Si un artículo me costaba 100 hace diez años y ahora me cuesta 180, no puedo venderlo a 160 como hace diez años. Tendré que ir subiendo los precios con arreglo a como me los suban a mí. Si no fuera así tendría que haber cerrado el negocio hace tiempo.
- ¡Vaya! –contestaba la señora airada-. No me irá a decir ahora que la culpa no es en parte suya.

- No veo qué culpa tengo yo de que me suban los precios –contestaba paciente el tendero-. Yo pago las facturas a mis proveedores puntualmente, pago los salarios a mis dos empleados el último día del mes, pago el IRPF cada tres meses, pago los seguros sociales cada mes. No puede ser de otra manera, si no fuera así ya me habrían multado y cerrado el negocio. A pesar de ello, mis ventas han bajado un 33% en los últimos 10 años, si en 2001 vendía 100 en 2011 he vendido 67. Pero lo peor de todo es que a pesar de la promesa de nuestros políticos que con la entrada del euro se iba a frenar la inflación,  lo cierto es que lo que en 2001 me costaba 100 ahora me cuesta 180. No puede usted pedirme que sacrifique mis escasos beneficios para que los políticos puedan subirse el sueldo en cada legislatura.
         Es más, señora, le digo otra cosa, cuando los diputados y senadores se rebajen el sueldo un 33%. Cuando presidentes de Gobierno, autonomías, diputaciones…etc, se rebajen el sueldo y dietas en un 33%. Cuando ministros, consejeros, alcaldes, concejales…etc, se rebajen sueldo y dietas en un 33%. Cuando desaparezcan cargos como asesores de alcalde, jefe de prensa municipal, secretario personal del alcalde o los miles de coches oficiales con cargo al erario público. Cuando todo esto ocurra, señora, le aseguro a usted que entonces no tendré que subir los precios porque, sencillamente, no será necesario subir los impuestos.

         Termino el relato tal y como lo empecé: A veces la sabiduría popular podría tener soluciones ante la crisis si nuestros políticos escucharan más al pueblo llano y menos a los multimillonarios creadores de este capitalismo salvaje en el que vivimos inmersos sin quererlo ni entenderlo.

En Arévalo, a 25 de junio de 2012.
Por Luis José Martín García-Sancho

jueves, 7 de junio de 2012

CARTA AL PRESIDENTE DE CASTILLA Y LEÓN

            Señor presidente de la Junta de Castilla y León:
            Me inquieta y me preocupa la desprotección que sufre el norte de la provincia de Ávila concretamente la comarca de La Moraña y Tierra de Arévalo. En especial, el espacio comprendido entre los ríos Adaja y Arevalillo, conocido como el corredor del Adaja, que cuenta con unos valores hidrogeológicos, ecológicos y paisajísticos incalculables.
            Resulta inexplicable que el Lugar de Interés Comunitario (LIC) Riberas del Adaja y afluentes, adquiera esta figura de protección, sólo cuando el Adaja abandona la provincia de Ávila, cosa carente de toda base lógica o científica, ya que se trata de la misma unidad geográfica, hidrológica, geológica, biológica y ecológica. No existiendo distinción alguna que justifique el que se excluya de este LIC a las riberas que se extienden aguas arriba del término municipal de Arévalo.

(Foto Pepe Rodríguez Matías)

            También fuera de la comarca, por el sur, existen dos Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) por la existencia de varias especies de aves amenazadas. Concretamente la ZEPA valles del Voltoya y Zorita y la de los encinares del Adaja y Voltoya.
            Los tramos de los ríos Adaja y Arevalillo con sus pinares asociados que se extienden al norte de las ZEPAs anteriores y al sur del LIC mencionado, parece que no existen para la Junta de Castilla y León. ¿Es que, acaso, carecen de valor? Veamos:
            Se trata de la última zona boscosa de una comarca de 150.000ha. de las cuales sólo el 3,3% es suelo forestal. Estos pinares emplazados entre los ríos Adaja y Arevalillo se asientan sobre antiguas dunas continentales con un porcentaje de arenas cercano al 100%. En una comarca netamente agrícola como la que nos ocupa, durante los últimos treinta años se ha producido una sobreexplotación del acuífero de los Arenales. Lo que ha provocado la contaminación de las aguas por arsénico y nitratos. Ahora el agua del acuífero no puede ser utilizado para el consumo humano en una buena parte de los municipios de esta comarca y de otras limítrofes.
            Se da la circunstancia de que estos bosques asentados sobre arenas son la principal zona de recarga con la que cuenta el maltrecho acuífero en la actualidad. Las aguas de las lluvias pasan al subsuelo casi en su totalidad pues apenas existe la escorrentía en estos terrenos llanos, arenosos y arbolados. Las tamujas de los pinos retienen el agua de las precipitaciones favoreciendo la recarga. Se podría decir que estos pinares asentados sobre dunas actúan como una enorme esponja absorbiendo casi toda el agua ya sea en forma de lluvia, nieve, niebla o escarcha, con la particularidad de que el agua pasa al acuífero limpia al no entrar en contacto con los peligrosos pesticidas y abonos de las tierras de labor circundantes. Nutren, entonces, al acuífero con aguas de calidad y en cantidad por lo que se puede considerar como el principal embalse de esta comarca deforestada.
            Las diferentes asociaciones vegetales de árboles y arbustos en los ríos Adaja y Arevalillo tanto en sus valles y laderas, como en los pinares que los acompañan, son suficientes para que sean considerados LIC. Estos ríos, con sus bosques asociados, son un valioso corredor natural. Infinidad de especies de plantas y animales utilizan esta vía verde para desplazarse entre el sur y el centro de la Comunidad.
            De las 235 especies de aves que se han observado en la comarca, 167 se han anotado alguna vez en esta estrecha franja de terreno. Algunas de ellas consideradas por la Comisión Europea con el mayor grado amenaza. De estas, las doce más representativas son: totovía, cogujada montesina, carraca, curruca rabilarga, martín pescador, búho real, halcón peregrino, águila calzada, milano negro, águila culebrera, milano real y águila imperial ibérica, estas dos últimas catalogadas en peligro de extinción.
            La propia legislación regional (Decreto 114/2003, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Plan de Recuperación del Águila Imperial Ibérica y se dictan medidas para su protección en la Comunidad de Castilla y León) obliga a declarar, al menos, cuatro Áreas Críticas para la conservación del águila imperial ibérica, en cuatro territorios en los que la especie se ha asentado y los utiliza como zona de cría y alimentación.

(Foto Luis Martín)

            Tanto el Decreto anterior como la Directiva de aves (2009/147 del Parlamento Europeo y del Consejo) le obligan a solicitar la creación de la ZEPA del corredor de los ríos Adaja y Arevalillo que englobe a estas Áreas Críticas para que se conserve el hábitat forestal de estas especies amenazadas.
            Es de todos sabido, que sobre la superficie boscosa referida anteriormente se han planeado y se planean grandes proyectos: campos de golf, urbanizaciones, autovías, graveras, núcleos turísticos, ecuestres… que amenazan con destruir una buena parte de este importante hábitat forestal, repito, único y último de entidad en La Moraña y Tierra de Arévalo. Alguno de estos proyectos, que contaban con el beneplácito de la Junta, se encuentran paralizados por orden judicial firme y con el mandato de devolver el hábitat forestal al estado inicial previo al inicio obras realizadas de forma ilegal.
            Como a lo largo de los años y en varias ocasiones he remitido una solicitud parecida a esta a diferentes consejeros de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, sin obtener respuesta alguna, me permito dirigirme a usted de forma pública para, teniendo en cuenta todo lo expuesto anteriormente,

SOLICITAR:

- Que desde la Junta de Castilla y León se exija el cumplimiento de las sentencias dictadas contra las obras realizadas en el pinar de Villanueva de Gómez.
- Que, tal y como ordena una de las sentencias, se devuelva el pinar al estado previo al comienzo de las obras.
- Que desde la Junta se declaren las Áreas Críticas necesarias para la reproducción y alimentación del águila imperial ibérica. Al menos cuatro.
- Que desde la Junta se solicite la declaración de la ZEPA corredor de los ríos Adaja y Arevalillo, según mapa adjunto.
- Que el LIC Riberas del Adaja y afluentes, se extienda hacia el sur hasta el término de Mingorría por el Adaja y hasta los términos de Grandes y Villaflor por el Arevalillo.
- Que en el futuro se evite cualquier tipo de obra, infraestructura o proyecto que implique la deforestación, pérdida o degradación de esta importante masa forestal o de las arenas sobre las que se asienta por ser la principal zona de recarga del maltrecho acuífero de los Arenales.

Lo solicito en Arévalo, a cinco de junio de 2012

Firmado: Luis José Martín García Sancho.
delimitación de la ZEPA que se solicita "Corredor del Adaja y Arevalillo"

Puedes ayudar a proteger este valioso hábitat forestal
- enviando por correo certificado la sigiente solicitud (recomendado):

- enviando por internet la siguente queja:
y Rellenado el suiguiente formurario como queja:


jueves, 17 de mayo de 2012

EL TONTO DE LAS DOS CARAS (y 4)

EL TONTO DE LAS DOS CARAS

Por: Luis José Martín García-Sancho
® AV-8-11
(Esta es una historia en cuatro partes. Antes de leer esta parte se recomienda leer la primera:
http://arevaceos.blogspot.com.es/2012/05/el-tonto-de-las-dos-caras.html )
Cuarta parte y última
LA PUESTA


         Estaba apenado, había roto su promesa.
         Cuando era un niño, no sabía exactamente los años que tendría, una gata parió un solo cachorro y murió al día siguiente. Braulio se encariñó enseguida de aquel ser indefenso al verlo solo en el mundo como él. Le crió a biberón, a espaldas de Damiana, y el gatito sobrevivió. Al mes ya comía carne en pequeños trocitos. Lo tenía escondido en el corral porque a su madre no le gustaban los animales. El gato crecía. Solían pasar mucho rato jugando. Le había tomado verdadero cariño.
         El caso es que una tarde, mientras Braulio estaba distraído con el gato en su corral, alguien desde fuera azuzó a la perra del herrero que tenía muy malas pulgas y odiaba a los gatos, ya había matado a varios en el pueblo. En un momento, sin que Braulio pudiera hacer nada, la perra se abalanzó sobre el felino y, agarrándolo por el pescuezo, le dio muerte al instante. Todo ocurrió delante de sus ojos. Vio al gato con el cuello destrozado y a la perra, ahora, jugando con él. Estaba realmente furioso, se dirigió hacia ella y, a patadas, la mató. Se quedó aterrorizado al verla muerta. No quería haberlo hecho, pero había perdido la cabeza. La idea de que esto le pudiese pasar con una persona le horrorizaba. Desde entonces se prometió así mismo no volver a pelearse con nadie, jamás pegaría a nadie.
         Pero hoy no pudo soportar como Fabio faltaba a Julia, que era la única que no se metía con él. La había insultado burlándose de ella descaradamente. No se había podido contener. Nadie insultaría a Julia delante de él. Era la única persona en el mundo en la que Braulio creía. Todos los demás eran mezquinos, egoístas, hipócritas. Siempre intentando aparentar lo que no eran.
         Había dejado de creer en la gente hasta que conoció a Julia, tan buena. Siempre se había portado bien con él y para Braulio esta era la primera virtud: la bondad. En Julia veía personificada la bondad. Ni tan siquiera la cara de la patrona, podía compararse con la de Julia...Julia. Haría cualquier cosa por ella. Sólo vivía para ella, pero nadie debía saberlo ¿Se habría puesto en evidencia? ¿Sospecharía la gente del pueblo lo que sentía por Julia?
         No pudo comer. Estaba deseando que llegase la hora mágica del crepúsculo para imaginarse a Julia, como cada día, ocupando la esfera solar, como si cada una de sus pestañas fueran los rayos. Y su boca sonriéndole, sus ojos mirándole con la misma mirada de esta mañana, tierna y cariñosa. Era lo que él siempre había deseado, ternura y cariño. Envidiaba al ternero recién nacido, su madre lo limpiaba con delicadeza y en su mirada veía cariño, incluso amor. Esto era algo que no había tenido nunca,  ni una caricia, ni un gesto amable, ni una palabra de aliento, nada. Y mientras pensaba esto, se encogía rodeándose las rodillas con los brazos, sus ojos se humedecían y, en silencio, sin emitir un sonido, sin cambiar el gesto de la cara, lloraba. Un hombre capaz de dominar a un novillo, capaz de levantar a una persona de más de noventa kilos por encima de su cabeza, con la cara entre las rodillas, lloraba amarga, silenciosamente. El sabía que el dolor va por dentro, lo sabía demasiado bien.
         Esa tarde no fue a casa de don Fabriciano, el rico, permaneció allí inmóvil. Cuando se levantó, la tarde estaba muy avanzada. Se lavó la cara y salió. Al atravesar las calles, notó que la gente le miraba, le apuntaban desde los portales y hablaban de él. No le gustó aquella sensación de ser el centro de los cuchicheos del pueblo, aunque tampoco le interesaba lo que estuvieran diciendo en esos momentos. Sólo quería sentarse en el mojón y esperar.
La tarde estaba silenciosa, al menos eso es lo que le parecía a Braulio. No sabía que, unos metros por detrás, había alguien observándole. Y menos aún podría pensar que una de esas personas era la que quería ver representada en el sol poniente.
Julia había convencido a su primo Carlos para que la acompañase al cerro de Zamorate hasta el mojón del tío Cosme.
- No me digas que te has enamorado del tonto -decía Carlos con una sonrisa maliciosa- ¿Acaso estás interesada por Dos caras? ¿Eh?
- No digas tonterías Carlos -poniéndose un poco colorada- sólo quiero saber si es verdad lo que dicen. Y no te burles de él que es más bueno que cualquiera de nosotros ¡Ah! Y de esto ni una palabra a nadie ¿Entendido?
- No te preocupes prima, soy una piedra -dijo golpeándose en el pecho.
- ¡Chsss! Mira ya se ha sentado -mientras se agachaba detrás de las retamas y tiraba de su primo por el antebrazo-. Estate quieto por favor que no quiero que nos vea.
- Pero si no ve ni oye a nadie. Se queda, como lo que es, como un auténtico idiota.
El Sol estaba muy bajo. No había ni una nube en el horizonte, y la enorme esfera solar se hacía cada vez más grande a medida que descendía hacia su morada nocturna. Era una puesta de sol espléndida. Nunca Julia había visto otra igual. Los tenues rayos se filtraban entre las nubes altas y muchos matices de cálidos colores fucsias y anaranjados se difuminaban entre ellas. Era un colorido magnífico.
Ya el sol tocaba los pinares de Prado Luengo y Braulio se imaginaba formar parte de ellos y Julia, el sol, se le unía en un profundo beso, se metía  dentro de él, cada vez más, llegando a ser sol y tierra, Julia y Braulio, una misma cosa. Toda la línea del horizonte, así como las nubes con sus matices rosáceos, parecían reflejar la intensidad de aquel amor. Los cantos de calandrias y codornices parecían celebrarlo.
De pronto Braulio, que hasta entonces había permanecido inmóvil, extendió un brazo hacia el Prado Luengo.
- ¡Julia! -le oyó gritar, al mismo tiempo que se incorporaba.
Un escalofrío  recorrió la espalda de Julia, mientras que una lágrima se deslizaba por su mejilla.
En este momento sonó un estampido. Braulio, el tonto, como recibiendo el impacto de un puño invisible, se elevó un instante, cayó de espaldas y quedó inmóvil tendido en el suelo.
Un escalofrío, pero esta vez de pánico, recorrió la espalda de Julia. Había sido un disparo. De su garganta salió un desgarrado grito que se elevó, ocupó el espacio, y se perdió por las llanuras de La Moraña.

PRIMERA PARTE: BRAULIO:
http://arevaceos.blogspot.com.es/2012/05/el-tonto-de-las-dos-caras.html