sábado, 25 de noviembre de 2017

DESPROTECCIÓN DE RIBERAS



Las riberas del Arevalillo y, especialmente, las del Adaja son las zonas con mayor biodiversidad de la comarca de la Tierra de Arévalo. Al ir acompañadas de extensos pinares, hace que el espacio conocido como el corredor del Adaja sea uno de los más valiosos para la flora y fauna de las llanuras castellanas que se extienden tanto al norte como al sur del padre Duero.
En una estrecha franja de terreno podemos encontrar todos los hábitats presentes en la comarca:
- El casco urbano de Arévalo se asoma como a un balcón a ambos ríos que, a lo largo del tiempo han excavado profundos valles. Los pueblos, creados por y para el hombre, tienen una fauna y una flora propia ligada a zonas rurales y urbanas, por lo tanto aportan su granito de arena a esta diversidad biológica.

- El propio cauce del río, ya sea permanente como en el Adaja o intermitente como en el Arevalillo, aporta la vida acuática: Invertebrados, peces, crustáceos, moluscos, anfibios, reptiles, mamíferos, aves, plantas… suman especies al cesto de la vida.

- Los bosques de ribera, o sotos, aumentan notablemente el número de especies animales o vegetales que utilizan este hábitat para reproducirse, alimentarse, viajar, esconderse, descansar… en definitiva vivir.
- Los pinares que acompañan a ambos ríos son el último reducto forestal de entidad que queda en la comarca. En ellos hay muchas más especies vegetales que a las que a primera vista parece. Alguna de ellas amenazadas o escasas no solo en la comarca sino en España. También son el lugar elegido por un buen número de especies de fauna forestal o ligada a los árboles, alguna de ellas seriamente amenazadas a nivel mundial o, incluso, en peligro de extinción.

- Por último, todo este cóctel de biotopos, está rodeado de extensas llanuras cerealistas donde, a duras penas, sobrevive uno de los grupos faunísticos más amenazados a nivel europeo, las aves esteparias o aves de llanura, que dependen fundamentalmente del buen hacer del agricultor y de los ciclos agrarios tradicionales.
Por tanto, en esta estrecha franja de terreno tenemos especies urbanas, acuáticas, forestales, riparias, rupícolas, campestres y esteparias. Todo un récord.
Las riberas de ambos ríos, periódicamente, se han plantado casi exclusivamente con chopos como monocultivo forestal, para ser talado para su aprovechamiento maderero. Cada quince o veinte años los chopos plantados en hileras se talan a matarrasa, es decir se cortan todos los pies existentes, pero también los arbustos y otros árboles que a lo largo de los años han ido apareciendo de forma espontánea diversificando el monocultivo inicial.
TALA A MATARRASA EN EL RÍO ADAJA EN EL AÑO 2017.

Para esta práctica tan radical, de forma generalizada, se han venido concediendo las correspondientes autorizaciones tanto por parte de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) como por la Junta de Castilla y León (JCyL) para que las cortas se realizaran y, además, hasta el mismo borde del río. En este aspecto, el colectivo ecologista exigía que se respetaran los metros correspondientes de dominio público hidráulico y que, en ningún caso, se permitiera que se talase hasta el mismo cauce, dejando una banda de protección a cada lado del río para que se preservarse una mínima parte del importante corredor biológico que suponen los bosques de ribera.
Pues bien, actualmente estas prácticas están prohibidas por el REAL DECRETO 1/2016, de 8 de enero por el que se aprueba la revisión del plan hidrológico de la parte española de la demarcación hidrográfica del Duero (entre otras cuencas). Publicado en el BOE número 16 de 19 de enero de 2016.
En el Anexo IV: DISPOSICIONES NORMATIVAS DEL PLAN HIDROLÓGICO DE LA PARTE ESPAÑOLA DE LA DEMARCACIÓN HIDROGRÁFICA DEL DUERO; el punto 2 del art. 17 referente a las bandas de protección de los ríos ordena:
2. Bandas de protección de la morfología fluvial de los cauces:
a) Con la finalidad de mejorar la protección de la morfología fluvial ante la incidencia ecológica desfavorable de los aprovechamientos de áridos, de pastos y de vegetación arbórea o arbustiva, el establecimiento de puentes o pasarelas, embarcaderos e instalaciones para baños públicos, y en particular, a los efectos de su autorización o concesión, en función de su importancia y magnitud, los ríos de la cuenca del Duero se clasifican en:
- Clase 1: Ríos principales de la cuenca, con largos recorridos, importantes caudales y extensas formaciones de ribera. La banda de protección para estos ríos se fija en 15 m en cada margen.
En el apéndice 10.1 de este Real Decreto quedan reflejados todos los ríos de clase 1, es decir, ríos principales de cuenca con importantes bosques de ribera. En la provincia de Ávila solo hay dos ríos que merezcan esta protección, uno es el Tormes y el otro el Adaja:
Por lo tanto, las talas que se han realizado recientemente en el Adaja tanto en Arévalo a su paso por el casco urbano, como en Orbita a la altura de los Merenderos, como en El Fresno, cerca de Ávila, entre otras, al haberse talado la ribera a matarrasa hasta el mismo borde del río, no respetan la banda de protección, por lo que incumplen el reglamento y tanto CHD como JCyL no deberían haberlo autorizado.
TALA A MATARRASA HASTA EL MISMO BORDE DEL RÍO ADAJA EN VERANO DE 2017 EN EL TÉRMINO MUNICIPAL DE ORBITA

Según el Real Decreto, esta banda de protección se reduce a cinco metros en el caso del Arevalillo, pero también debe respetarse.
Esperemos que en el futuro desde la CHD y la JCyL se cumplan las normas jurídicas establecidas a la hora de conceder autorizaciones para aprovechamientos forestales de ribera y se respeten los 15 metros obligatorios como banda de protección en el Adaja y los cinco en el Arevalillo.
La diversidad aumenta. La vida gana. Ganamos todos.

En Arévalo, a cuatro de agosto de 2017.
Luis José Martín García-Sancho.

MIENTRAS TANTO EL CORREDOR DEL ADAJA SIGUE AMENAZADO Y DESPROTEGIDO.

Artículo publicado en el número 99 de La Llanura de Arévalo en el mes de agosto de 2017.


2 comentarios:

  1. Lamentable. Han hecho talas a matarrasa desde el ambles hasta la salidA del adaja de la provincia. Miles de arboles cortados...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí existe la Ley es para que se cumpla, pero la administración nos tiene acostumbrados a hacer leyes para que sean ellos mismos quien las incumpla o permita su incumplimiento, que para el caso es lo mismo.Lo que es una ilegalidad lo convierten en algo norma, lo cual es una política aberrante.

      Eliminar